Siempre he sido una niña buena. De esas con pinta de inocentona, que siempre siente lástima por los demás y, como no, sin carácter.
Cuando eres así, eres una mala persona; la gente no ve tu incomodidad, tu omisión de respuesta, cuando sueltan algo contrario a lo que piensas, y cuando lo sueltas, es en un estallido de ira incomprendido por los demás.
Mi problema viene con mi círculo de amistades. No soy capaz de decirles lo que pienso porque cuando me dicen algo no las quiero hacer sentir mal.
Estoy hasta el mismísimo coño de que algunas de ellas sean no sé, si unas retrógradas, unas machistas, unas viejas o qué, que se quedan mirando cada vez que aparece algun persona fuera de lo habitual. Es decir, persona con ropa del sexo opuesto, una pareja del sexo contrario, o una chica con evidentes retoques estéticos.
Les digo «bueno déjale qué más te da» «a mí no me molesta» y similares, pero es que debo tener cara de que sí porque no me explico
Y me jode porque son buenas chicas pero…¿paletas?