Pues eso. El título.
34 años ambos. 2 años y medio de relación.
Durante este verano estoy notando que no me apetece pasar tiempo con él y organizo mil cosas que hacer con tal de pasar el mínimo a su lado. No me apetecen los planes que me propone. No me sale darle un beso o cogerle de la mano. No me sale darle los detalles y sorpresitas que siempre he tenido. Es más, soy infeliz cuando estoy con él, noto que mi ánimo empeora.
Todo esto tiene un motivo clarísimo. Hace unas semanas le pregunté (dada nuestra edad), si era una locura plantearnos a corto plazo buscar un bebé. Su respuesta: antes tenemos que tener un lugar donde criarlo.
Cabe mencionar que a día de hoy vivimos juntos en un piso que según él es «la jubilación de su madre», lo que yo siempre he interpretado como piso familiar/inversión. Nunca me ha dado a entender que sea de su propiedad 100% – no obstante, ella siempre habla de él como «tu piso». Yo estoy en proceso de encontrar piso en lo que queda de año y la idea siempre ha sido irnos allí juntos.
Volviendo a la historia, su «antes tenemos que tener un lugar dónde criarlo», me sorprendió. ¿En teoría sí lo hay? Le dije que los dos pisos que habíamos estudiado esa semana los entregaban en 2026 y que no podíamos parar nuestra vida hasta ese momento, definitivamente no algo como la paternidad, que tiene su momento. Entonces contestó «bueno, podríamos mirar un alquiler». Esto me rompió todavía aun más, ¿Definitivamente descarta el piso en el que estamos ahora mismo, que sería la opción mas sencilla? ¿Por qué ahora plantea un alquiler cuando siempre ha dicho que es tirar el dinero (por eso vivo con él, para no tirar el dinero en alquileres y comprar mi piso al que él se vendrá) ¿Solo voy a poder plantearme la maternidad una vez compre el piso?
Todas estas preguntas me han llevado a una serie de conclusiones, cada una peor que la anterior. Lo que me parece más que obvio es que él no quiere que ese bebé nazca en el piso en cuestión donde vivimos y/o que conste ese piso como domicilio familiar, ya que teme en un futuro perderlo. Es una persona muy obsesionada con las separaciones y divorcios (tanto padres como hermanos tuvieron separaciones moviditas, en el caso del hermano, la mujer se quedó con todo) y me parece que no quiere mojarse. Es la única solución que encuentro y me parece asquerosa.
O sea, solamente voy a poder plantear la maternidad cuando: A) estemos de alquiler, lo cual me aleja el objetivo de dar una entrada lo más grande posible. B) tenga mi piso, lo cual me parece repugnante, tener que poner yo la casa para que el señorito esté tranquilo.
¿Qué clase de pareja es esta, llena de recelo, desconfianza… ? ¿Qué piensa de mí, realmente? ¿Qué clase de proyectos comunes tenemos, si parece que son con condición «impuesta» en mí? ¿Vamos a ser siempre dos personas independientes arrejuntadas? ¿Cómo van a ser las cosas cuando vengan torcidas, si en los planteamientos bonitos me da estos quebraderos de cabeza? ¿Eso de querer cubrirse las espaldas, es porque no confía en la relación? ¿Por qué ahora debería creer yo en esta relación?
Vuelvo al principio del texto, le veo y no siento nada. Estoy anestesiada. Tenemos un viaje que era «de ensueño» la semana que viene y no me apetece lo más mínimo. Y lo peor, es que ese es el menor de mis problemas…
