Cómo te dicen más arriba otras compañeras, yo también tuve una relación así, y por el mismo»miedo» que tú, por quererle etc, acabé con una depresión que todavía arrastró y fue porque lo alargué demasiado. Al final rompí con el a los 7 años y tenía que haberlo hecho 3 antes, por mí y por el. Porque al final de la relación le llegue a coger manía porque le culpaba y lo que tenía que haber hecho era darme cuenta que no podía forzar lo que no se puede. Me sentía su madre. Antes de conocerle yo tenía aspiraciones pero me anule con la depresión. Me veía avanzar en la vida y el se iba quedando atrás, daba igual lo que le dijese, todo daba igual.
Yo como Andrea, apenas dos meses de dejarlo (quizá me fue más fácil porque como te he dicho llevaba teniendo que hacerlo mucho tiempo y fui dejando de quererle) conoci al chico con el que llevo dos años. Es totalmente opuesto, persigue su sueño de dedicarse al cine (yo también lo estudie pero dejé aparcado por una vida más normativa) y me contagia esa ilusión. He vuelto a tener ganas de recuperar aquello que deje. Además tiene un trabajo estable para compaginar, es muy maduro, se esfuerza por todo lo que hace, apenas para quiero…
En fin, que ahora lo ves muy negro todo, y duele, pero a la larga es lo mejor.