Chicas, no sé salir de aquí. Mi novio me destroza mentalmente, sé que necesito salir pero no sé hacerlo. No tengo amigos con los que hablar esto y necesito soltarlo. Escribo en un momento de lucidez en el que sé que no puedo soportar esto más pero sé que voy a caer. Si alguien ha pasado por algo así y ha salido, ¿puede decirme cómo dio el paso?
Me enamoré completamente de esta persona hace un año y medio, confiando en su buen corazón y pensando que sus problemas de actitud mejorarían. Digamos que es alguien que por traumas ha aprendido a estar a la defensiva, a ser evasivo y a culpar a los demás de sus problemas. Empezó ya la primera semana a sacar cosas de contexto, a gritarme, a decirme cosas crueles sin haber hecho nada malo, solo por sus miedos. Decía que era costumbre con su ex.
No ha parado, cada día ha ido a peor. Ha llegado a un punto en el que realmente me siento una mierda de tanto escuchar que estoy loca, que no ha conocido a nadie como yo, esquizofrénica, psicótica, dramática, me ha llegado a mandar el enlace de la seguridad social del psicólogo y bloquearme todo el tiempo, que me quiere dejar, que le hundo la vida, que soy una tóxica. Voces, insultos, vacíos, etc.
No puedo abrir la boca para pedir necesidades básicas, por muy de buenas y comprensiva que vaya, explota. Literalmente es como que ya no tengo voz, porque explota. Me dice cosas realmente hirientes, crueles, que mentalmente hunden a cualquiera. Últimamente son tan brutales sus reacciones sin sentido que acabo muerta de miedo, me deja, me bloquea. Yo como una tonta intentando poner paz y que entienda que no ha pasado nada y «vuelve». Pero vuelve con la condición de que esté callada y me repite día tras día, si abro la boca para decir lo mínimo, que soy una quejica, que no está para eso y que m tiene sobreaviso. Si estoy ya triste, «no lo entiendo, estamos bien, no? si llevo un par de días sin decirte nada».
Últimamente me paso cada día en su casa apoyándole con su trabajo y estudios, no tiene tiempo para mí, tiene que acabar lo demás y lo entiendo. Yo también tengo mis cosas y no recibo una pizca de apoyo. El poco tiempo libre, se acopla su primo pequeño porque está tristón y no me importa. Hace dos días me pasé dos horas enteras cocinando yo sola para ellos dos en una noche que iba a ser especial para nosotros en la que yo fui totalmente invisible, así continuamente.
Anoche lo esperé a que saliera de trabajar tardísimo solo para estar con él un rato. Me dijo que había hecho planes para ir a un sitio juntos con dos compañeros de su trabajo, gente de la que siempre se queja y le dije que no me apetecía, porque ya habíamos dicho hace tiempo de ir a eso a solas, un poco de tiempo de calidad cuando por fin esté libre y me lo había prometido. Explotó de tal forma en un segundo, diciendo «te he pedido que no te quejes más, que no estoy para esto, que no puedo más». No dije más que tres palabras, callada, en la cama con las lágrimas saltadas mientras él me hacía el vacío de nuevo y decía cosas desagradables por lo bajito. Al rato, fui yo la que se acercó, le volví a abrazar y le pedí mimos que obviamente no me dio, como siempre.
Esta mañana lo despierto con todo el cariño del mundo para que se ponga a estudiar y empieza a hacerme una broma muy común en él y desagradable de que supuestamente hay otra chica. Se me hace muy desagradable y le pido que pare, no para, no para, no para, cuando ve que realmente me estoy poniendo mal… Explota. Se aparta, me insulta, me humilla, que soy una loca por no tolerar esa broma. Siempre estoy amargada, lo hundo. Que no quiere saber nada de mí. Me vuelvo a apartar con dos lagrimones para ir a tomarme mis medicinas y me acerco al rato tranquilamente a ver en qué estaba trabajando y si me enseñaba sus avances. Pongo por delante lo de apoyarlo y le dejo pasar todo. Al lado suya, lo cojo de la mano y le pregunto de buenas si lo que ha dicho de que no quiere saber nada de mí es verdad porque ha sido un comentario que realmente me ha dolido. Vuelve a explotar… Que no está para eso, que soy lo peor que ha conocido, que no paro de liarla, que le estaba robando tiempo de estudio, que ojalá no me hubiera quedado anoche a dormir porque le jodí la noche quejándome desde que llegué y se pone a contar la noche dándole la vuelta a todo y poniendo palabras en mi boca y gestos y opiniones mías que estoy plenamente segura de que no han salido de mí. Como siempre, dándole la vuelta a todo para culparme, denigrandome hasta por llorar, por pedirle abrazos para dormir o tachandome de tóxica por pedirle tiempo de calidad. Le pido que no lo haga, que no me humille así, más explota. Si le pones por delante lo mal que te trata, más se enfada y más te hunde.

He vuelto a echarme a llorar y no por llorona, no por débil, si no ya por exceso de miedo y ansiedad y me ha echado de su casa a voces. Estoy coja, apenas podía andar y no veía nada sin mis lentillas, peor aún en pleno ataque de ansiedad y me seguía gritando, le daba igual… Es un infierno.
Escribo esto una hora después, en mi casa, perdón por escribir tanto detalle pero necesitaba soltar. No paro de culparme por haber llorado o por haberle respondido, por no haber sido una sumisa todo el tiempo. Solo abro la boca en situaciones extremas para decirle que pare, que me hace sentir muy mal con lo que me dice, pero parece ser que estoy loca por eso…
La situación de hoy ha sido horrible por nada, pero no os imagináis esto casi todos los días y multiplicado x 100000 la crueldad de sus palabras. Todo lo paga conmigo, su situación laboral, los estudios, con los amigos, la familia, todo.. antes de mí era así y lo seguirá siendo.
No sé salir de aquí, de verdad no lo sé. Se ha ido a trabajar pero sé que cuando salga me enviará un texto enorme insultándome y culpándome de todo, que me tragará la ansiedad y entraremos en el bucle de siempre.
Por favor, alguien que haya pasado por una situación así, que me explique sus herramientas, cómo lo hizo, su experiencia, si hay redes de apoyo ahí fuera, no sé, por favor.