Hola a todas, me encanta este foro y aunque os leo mucho y comento a menudo no pensé que llegaría el día en que tendría que escribir yo. Esto es más para desahogarme porque no creo que llegue a más… Pero no adelantemos acontecimientos.
Os resumo todo: hace apenas un mes, tras varios problemas y mucho tiempo mal, dejé a mi pareja tras casi cinco años de relación. Nos conocimos estudiando en Granada, eramos de distintas carreras pero surgió el amor y estuvimos bastante bien hasta que hace año y pico yo acabé la carrera y me volví al norte, de donde soy, porque me gustaba más un máster aquí y no quise renunciar a hacer lo que me gusta por estar viviendo donde él. Nos hemos estado viendo a menudo, quedábamos mayormente en Madrid o en algún lugar a medio camino.
El caso es que la distancia nos acabó comiendo y lo dicho, hace un mes estuvimos hablando por teléfono y lo dejé. No soy muy fan de dejar a la gente por teléfono pero tampoco me iba a patear medio país para dejarle y volver, estamos realmente lejos. El caso es que él puso pegas y reaccionó mal, así que me despedí y le dije que cuando se calmara podríamos seguir hablando si quería. Poco después me llamó y dijo que no pasaba nada, hablamos «normal», una situación rara, pero actuaba como si no hubiera pasado nada. Me despidió como siempre (un beso te quiero adiós cari) y luego me mandó un WhatsApp de buenas noches con el mismo estilo. Le contesté que no me escribiera así, que no era normal. Los dos siguientes días me hablaba mucho por WhatsApp y lo mismo así que decidí dejar de contestarle y darle tiempo para que lo procesara.
Empezó a ser pesado y pedirme que le respondiera de forma insistente, así que directamente le dije que lo había dejado u que no me hablara tanto. Me llamaba pero pasé de cogerle el teléfono los primeros días. Al final, a la semana de dejarlo, me mandó un mensaje diciéndome que no, que no aceptaba que lo hubiera dejado, que estábamos de mala racha y que ya lo superaríamos, que me quería y que no pensaba dejarme ir, que teníamos que quedar otra vez y que al vernos se nos pasaría todo, que si quisiera dejarlo no lo diría por teléfono sino a la cara, que estaba haciéndome la dura y no sé qué más. Simplemente le dije que lamentaba que no lo aceptara pero que era así, que lo sentía por no poder hacerlo cara a cara y que le deseaba lo mejor. Dos días de WhatsApp insistentes después pasé de tenerle silenciado a bloquearlo.
Entonces empezó a comentar en todas las fotos de mis redes sociales lo guapa que estaba, lo dulce que era, que me amaba, que era la mejor, que esto que aquello. No suelo hacer caso a las redes y me meto cada tres o cuatro días, así que me enteré por mis amigas, que estaban al tanto de todo. Borré todos sus mensajes y le bloqueé también en insta y fb. Entonces empezó a mandarles mensajes a mis amigas, a pedirles que me hicieran entrar en razón, que me había vuelto loca, que a ver si iba a estar «zorreando» (literal), que era muy «débil» y no sabría cuidarme sola, que le necesitaba y él a mí… Os podéis imaginar. Ellas le bloquearon y alguna hasta le dijo que me dejara en paz o se comería una denuncia, o directamente le mandaba a la mierda y le decía que era un psicópata (no son muy finas a veces pero son un amor las cabronas). También habló con mi madre, que fue muy dulce con él y le dijo que la vida sigue y que ya encontraría a alguien pero que acepte que lo hemos dejado, y a mí hermano pequeño, que directamente le bloqueó porque somos uña y carne y le conté todo. Lo último que hizo, hace apenas cuatro días, fue mandarme un correo electrónico diciendo que iba a venir a mi ciudad a verme y hablar, que me estaba portando super mal pero que entendía mi estrés (estaba muy mal por el máster hace unos meses) y que me perdonaba si no le daba más sustos.
No creo que vaya a venir porque está a tomar viento, por si acaso mi hermano se ha mudado conmigo hasta que se calmen las aguas (vivía sola en un pisillo diminuto, pero benditas camas de 2×2) y no he vuelto a saber de él, mayormente porque está bloqueadisimo y mi tío que es guardia civil sabe todo y me ayudó en todo momento por si tenía que denunciar, aunque no llegó a más y no hubo amenaza de violencia (si eso se puede decir como no violencia).
Escribo esto porque bueno, siempre es bueno mostrar algunas cosas que suceden a diario, y a invitaros a todas las que tengáis problemas con vuestra pareja, o con alguna persona indeseable de vuestro entorno, buscar ayuda en vuestros allegados y seres queridos para que os apoyen porque si no fuera por mis amigas y mi familia, me habría venido abajo. Y por supuesto, si no sabéis en quién apoyarnos y necesitáis algo, estoy segura de que en este foro hay personas muy bonitas que querrán ayudaros con todo el cariño del mundo, yo la primera.
Ahora estoy tranquila porque me siento protegida. Todas podemos sentirnos así, siendo piña.