Hola a todas, vengo a contaros mi dramita navideño con mi pareja.
Vivíamos en su ciudad natal pero hace un año yo me mudé por trabajo a una ciudad a 3 horas de distancia. Por nuestras circunstancias personales no podemos vernos muy a menudo, podemos estar semanas e incluso meses sin vernos.
Estas navidades hemos podido cuadrar vacaciones y aprovechar para vernos unos días. Después de pasar nochebuena y navidad cada uno con sus respectivas familias, él se vino unos días a mi ciudad y luego el 31 nos volvimos juntos a la suya para pasar nochevieja con su familia y estar unos días más juntos hasta que yo me volví ayer día 6.
El tema que me tiene mal ha venido en su actitud estas últimas noches en su casa. Para que entendáis un poco la situación tengo que decir que «casualmente» justo yo he tenido la regla estos días y a él le salieron hongos de la última vez que tuvimos sexo ya en su casa antes de que me bajara la regla. El caso, que entre mi regla y sus hongos no iba a haber sexo en unos días.
El día 3 por la noche estábamos en la cama a gusto hablando antes de dormir y de repente me dice que no puede vivir en una burbuja tantos días, que echa mucho de menos a sus padres. Yo flipando un poco le digo que los habíamos visto el 31 en nochevieja, y me dice que eso no es lo mismo porque había más familia, que necesitaba verlos a ellos solos. Y con las mismas se levantó a las 12 de la noche y se fue a llamarlos por teléfono. Y ya se quedó en la otra habitación a dormir, porque por cuestiones que no vienen al caso, dormimos en habitación separadas.
La noche siguiente, seguíamos igual, él con hongos y yo con la regla, por lo que no había opción a sexo. Pasamos el día entero por ahí y por la noche misma escena, estamos a gusto acurrucados en la cama y a los 5 minutos me viene con que le está dando ansiedad, que necesita irse al otro cuarto a ponerse a sus cosas y distraerse. Yo flipando nuevamente me tuve que quedar con las ganas de estar ahí abrazados un rato.
Y la noche siguiente, la última antes de venirme a mi ciudad. A mí ya se me estaba yendo la regla, pero consideraba que no habían pasado los días suficientes con sus hongos como para tener sexo, cosa que ya le había dejado clara. Pues qué casualidad que esa noche no tiene problemas en que estemos acurrucados y abrazados, es más, aún sabiendo lo que le había dicho, él empezó de repente a hacerme caricias y ponerse super mimoso, actitud que normalmente no tiene nunca, y claro, empezó a calentarme de una forma muy sutil hasta que me tenía tan cachonda que acabamos follando.
Y ahora que estoy en casa estoy reflexionando ante todo esto que ha pasado y no sé muy bien qué pensar.
Por un lado me parece muy fuerte que estando meses sin vernos, parezca un esfuerzo tan grande para él pasar unos días conmigo. No sé, a mí puedes estar meses sin verme pero que con 40 años en los huevos no puedas estar sin ver a tus padres unos días? Cuando vives en la misma ciudad y los ves siempre que quieres? Es esa sensación constante de que su familia siempre va antes y por delante de mí.
Y por otro lado, y la que me hace sentirme peor, es sentir que para él soy un trozo de carne.
No sé desde fuera lo que os parecerá todo esto. Pero a mí me ha dejado muy tocada y me estoy planteando muchas cosas.
