Por circunstancias de la vida, he tenido que volver a la casa de mi madre con 25 años. Desde el primer momento me dejó bien claro que ahí no iba a vivir de gorra y que debo aportar una cantidad cada mes. Hasta ahí todo normal. El problema viene en que la intimidad en esta casa es inexistente.
Mi madre se mete constantemente en mi habitación cuando no estoy, me hurga los armarios, los bolsos y todas las cajas que encuentra. Hace poco mi novio y yo compramos unos juguetes sexuales. Pues no importa donde los esconda que los acabó encontrando. Es así con todo. No importa donde deje algo, que por mas escondido que esté lo encuentra.
También se mete en mi coche y me abre la guantera, el maletero y todo lo que pilla. Incluso la he pillado intentando entrar en mi ordenador. Cuando estoy hablando por teléfono con alguna amiga o algún amigo, se pone detrás de la puerta a escuchar la conversación, o me pregunta quien es y de qué estamos hablando. Incluso a veces cuando estoy hablando por la línea fija, descuelga otro teléfono para escuchar la conversación.

Lo peor de todo es que ya he hablado con ella varias veces y encima se ofende y se cabrea. Dice que esto es su casa y que aquí ella tiene que saber lo que está pasando, que yo soy su hija y tiene derecho a saber en qué estoy metida. Yo le he dicho que a veces hay momentos en los que me apetece contarles cosas a mis amigas que no quiero que ella sepa por comodidad para mí. Pues me ha montado el pollo del siglo diciendo que secretos a mi madre que debería darme vergüenza que ella tiene que saber todo de mí.
Es un sinvivir esto, y todavía no puedo independizarme porque estoy ahorrando. Ya he probado un candado en la puerta de mi cuarto y literal que lo arrancó… No se como hacerla entrar en razón, es muy pesada y me tiene harta. Siento que ni siquiera quiero a mi madre, me está amargando.