Del trabajo a casa y de casa al trabajo. Si insisto mucho, consigo quedar con alguna amiga algún rato suelto. Tengo una hermana, pero vive en Estados Unidos, así que imaginad… Hace dos años que no nos vemos. Si no la llamo yo, pueden pasar meses sin contacto.
Me separé hace unos cuatro años y ya sabía lo que iba a pasar: vivo en un entorno muy cerrado, en un sitio pequeño, y la gran mayoría de mi círculo ya tiene su vida hecha. Mi ex conoció a otra persona y se fue a vivir a Madrid. Por cierto, tengo 45 años.
He intentado hacer cosas para conocer gente: aplicaciones de ligar y de amistad, planes, actividades… pero de verdad que es muy difícil. O no congenio, o acabo topando con personas complicadas, o incluso con gente que intenta aprovecharse de mí. Prefiero no contar mucho más de eso porque sé que me hundiría aún más.
No puedo cambiar de trabajo y, a veces, siento que voy a explotar. Estoy harta de hacerlo todo sola: viajar, ir a restaurantes, a museos… se me está haciendo un mundo. Hago cursos online para mantenerme ocupada, veo películas, cocino, decoro la casa, hago deporte… pero nada. No consigo librarme de la ansiedad. Estuve con una psicóloga un tiempo, pero realmente no puede ayudarme con esto: son las circunstancias, y no creo que vayan a cambiar.
Este fin de semana me dio un bajón total. Pasé la mayor parte del tiempo durmiendo y pedí comida para llevar; no tenía energía para nada más. Y ahora… toda la semana por delante. No tengo ilusión por nada, me siento como un robot y estoy a punto de cortocircuitar. A veces pienso qué pasaría si me ocurriera algo estando en casa: nadie se enteraría; solo lo notarían cuando faltara al trabajo. De verdad, no sé cómo he llegado a este punto.
