Este tema me tiene realmente desesperada y siento que está afectando tanto mi salud como mi relación. Llevo un tiempo intentando seguir una dieta para perder peso y sentirme mejor conmigo misma, pero cada vez que empiezo, mi novio aparece con alguna cochinada para comer. No se da cuenta de que para mí la comida es una tentación enorme y que luchar contra ella es como lidiar con una adicción.
Desde que estamos juntos he engordado mucho y cada vez que trato de hablarlo con él me dice que va a ayudarme, que entiende la importancia de mi dieta y que quiere apoyarme. Sin embargo acaba comprando esas chuches que sabe que me encantan. Él piensa que me ve triste y que trayéndome estas cosas me hace feliz, pero no entiende que solo me dificulta más alcanzar mi objetivo.
La última vez que hablé con él sobre esto, parecía que lo entendía, pero al día siguiente, apareció con una bolsa llena de patatas fritas. Siento que no respeta mi esfuerzo ni comprende lo importante que es para mí seguir la dieta. Estoy frustrada porque parece que no entiende que cada pequeño desliz me hace retroceder, y que necesito su apoyo incondicional para poder avanzar.
Me siento atrapada entre querer mejorar mi salud y bienestar, y no querer herir sus sentimientos o parecer una pesada. Necesito encontrar una manera de hacerle entender lo importante que es su apoyo sin que se sienta atacado o que no lo valoro…
