Para empezar, quiero aclarar que hace un tiempo fui vegetariana. Duré unos seis meses, luego retomé el pescado y más tarde la carne. El motivo es realmente vergonzoso: engordé. Me hice pensar a mí misma que lo mejor era retomar una dieta “normal” y ya, cuando volviera a mi peso, volvería. Esto pasó porque creo que en ese momento no llegué a entender el verdadero sentido de dejar de comer animales (aún consumiendo huevos, lácteos y de ser necesario miel). Fue un poco como: bueno venga, voy a probar. Bien, me arrepiento. No engordé por ser vegetariana, lo hice por comer mierda.
Lamento eso, lo lamento por todos aquellos que lo hacen por una causa mucho más importante que por la que lo hice yo en su momento.
Entonces, el 29 de diciembre de 2018 le dije a mi madre que quería volver a probar, y esta vez de lleno: siendo vegana.
Esta vez de verdad, sabiendo porqué lo hago, porque quiero dejar de contribuir a una masacre constante, de derramar sangre. Discutimos. Dijo que cuando yo ya no viviera en casa hiciera lo que quisiera, pero bajo su techo comería lo que tuviera que comer. Me diréis que puedo hacer lo que quiera (y teniendo 18 años ya…) Pero no es tan fácil. Desde entonces me las paso en Instagram viendo vídeos de tortura de animales, para hacerme sentir mal, llorar, y concienciarse aún más. Me siento hipócrita si doy like, y ese día he desayunado leche y comido salmón. Me siento traidora, falsa, y rastrera. Me da vergüenza. No puedo con la espera. Quiero irme a estudiar fuera por ello. Pero queda demasiado tiempo. Hasta que se acabe el verano… imaginad.
No creo que pueda razonar con mi madre. Es muy difícil, de verdad, y más porque tiene metido que desde que fui vegetariana engordé, y no es cierto (aunque en ese entonces incluso yo creía que la dieta vegetariana me había cambiado algo puesto que cuando volví a la dieta omnívora adelgaza a super despacio)
En fin, necesitaba desahogarme. Pedir perdón a los animales que van a sufrir por mi cuenta, que me esperen, porque en unos meses yo ya no formaré parte de esos asesinatos. Lo siento.