Sigo tremendamente enamorada de mí ex. Bueno, «ex», porque realmente nunca pudimos llegar a tener una relación seria como quién dice. Fuimos eso que nunca llegó a ser nada, pero significó mucho. La espinita que siempre ha estado ahí.
Yo madrileña, y él toledano. Nos conocemos porque tenemos un pueblo chiquitito pegado a Madrid. Nuestras familias son de alli. Esto es una historia lleva ya muchos años. Os pongo en contexto. Cuando teníamos 14 y 16 años, yo ya tenía claro que era el chico que buscaba en todas partes. Simplemente con una mirada, me palpitaba el corazón más de lo que lo ha hecho nunca. Tuvimos nuestros líos en las fiestas, pero se quedó ahí.
Pasaron los años, y cada uno hizo su vida. Por mi parte tuve varias parejas diferentes (relaciones que acabaron por sus motivos aislados) y el únicamente ha tenido una relación, con la que lleva 7 años actualmente.
Durante estos años hemos tratado de llevarnos bien, colegeo, amigos, ya sabeis. Eso que intentas que sea una persona importante para ti, y que no quieres perder. Hasta aquí todo bien, nos costó, pero conseguimos ser amigos.
Hoy, escribo aquí para desahogarme, porque no puedo más. Esta noche hemos estado hablando, después de las fiestas de nuestro pueblo. Hemos hablado de todo. Los que tenéis pueblo sabéis que cuando solo te ves en verano, te pones al día. Pero con él es diferente. Es estar con él, y mi mente está en paz. Me he dado cuenta hace 4 horas que sigo profundamente enamorada. Lo estuve con 14, y lo estoy con 30. No ha cambiado ni un ápice de mis sentimientos.
¿El problema? Tengo pareja desde hace cuatro años, y él, como he dicho antes, desde hace siete. Hablando nos hemos dado cuenta de que esto no va a cambiar a no ser que lo intentemos de una vez, y que si va mal, pues se cierre este capítulo de nuestras vidas. En especial, me he dado cuenta porque me ha hecho preguntas del tipo de «tu quieres casarte con Raúl?». Raúl es mi novio actualmente. Y yo le he dicho que no, que no me siento así. Y el me ha dicho, «pero te ves casándose?» A lo que he respondido que sí. Y en mi mente solo retumbaba un «contigo». Sus ojos me lo han dicho todo, y me han hecho darme cuenta. Le quiero, lo sé, le quiero desde que era un mico de 10 años. Pero la barrera Toledo-Madrid siempre nos ha supuesto un problema. A día de hoy, con 30 y 32, y coches, nos da más igual.
Antes del hate, que sepáis que jamás he querido hacer daño a nadie y que mi pareja actual sabe todo lo que pasó con esta persona y lo que significa para mí. Aún así, me siento súper perdida. ¿Dejaríais a una persona con la que estáis bien y ves un futuro estable, por vuestro amor imposible de toda la vida? Por favor, no hate. No estoy bien.
Gracias por vuestra ayuda.