Soy celíaca y entre el año pasado y este he ido a cuatro bodas, con el correspondiente desembolso que ya sabemos que suponen.
En todas estas bodas los novios se encargaron, con muchos meses de antelación, de hacer una encuesta a todos los invitados para tener en cuenta intolerancias alimentarias y dietas especiales a la hora de organizar el convite.
Pues bien, en las cuatro bodas el menú adaptado a personas con dietas especiales han sido un completo desastre. Y no hablo sólo de menús sin gluten (que por cierto en todas las bodas en las que he estado éramos varios, no es que tengan que hacer el trabajo sólo para una persona precisamente), sino de vegetarianos, veganos o incluso alérgicos a la lactosa. O no puedes comer del 70% de lo que hay en el cóctel y no te dan alternativas, o bien tienes que ir tú detrás preguntando (muy insistentemente) y te traen algo adaptado a las DOS HORAS de haber empezado el convite o directamente te dicen que no tienen nada preparado o la más grave, que los trabajadores del catering no tengan formación sobre intolerancias y te vendan algún plato como sin gluten cuando en realidad si que tiene (con resultado de 3 personas celíacas vomitando toda la noche en los baños de la masía donde se celebraba la boda).
No tengo muy claro si el fallo acaba siendo de los novios que no están lo suficientemente encima de este tema o solamente del catering, pero me parece flipante que en pleno 2025 empresas supuestamente de renombre que están especializadas en caterings para eventos de tanta gente no estén mínimamente preparados para una alergia tan extendida como es la celiaquía o simplemente dietas vegetarianas ( en la última boda en la que estuve dos amigos vegetarianos no podían comer absolutamente ningún plato del menú, aún habiendo avisado con meses de antelación). Es que debería ser algo que se tuviese en cuenta siempre por defecto, sin ni siquiera una consulta previa: tener al menos una alternativa de cada plato, algo de pan sin gluten…
El caso es que estoy hasta el pirri de pagar mis buenos 200€ por boda para acabar comiendo un 20% de lo que come y bebe el resto de la gente porque no me dan opción, o directamente acabar enferma todo el fin de semana por descuidos de la organización. Así que en las próximas bodas a las que me inviten me planteo dos escenarios:
– no confirmo asistencia hasta que no me aseguren al 200% que la empresa de catering garantiza un menú 100% gluten free
– hacer la transferencia del regalo después de la boda a condición de que el menú haya sido adecuado. Si acabo en el WC vomitando o sólo he comido unas olivas y dos patatas, te quedas sin que te pague el cubierto, sorry.
No sé si a alguien más le ha ocurrido esta misma situación, pero a mí me tiene ya hasta el toto.
