Hola a todas.
Supongo que esto debe ir en este foro de AutoEstima porque imagino que lo que me pasa tiene que ver con ella…
Bueno, pues tal y como digo en el título del post, no puedo dejar de espiar las redes sociales de un chico que conocí hace meses por Tinder, me prometió el oro y el moro, fingió estar super enamorado, me dijo que me quería y toda la parafernalia y, tras el último finde que pasamos juntos y nos despedimos, desapareció de todas partes sin dejar rastro, no dió ninguna explicación, etc. (Añado que no habíamos tenido ninguna discusión ni ningún mal rollo y ese mismo finde me dijo que le encantaba, que me quería (¿?), etc.).
La cuestión es que desde entonces él se ha ocupado de que no pueda volver a contactar con él, desapareciendo de todas partes y bloqueándome, supongo.
¿Cuál es el problema? Que al haber acabado así la situación (sin ninguna explicación ni despedida), no puedo cerrar ese capítulo y no paro de intentar saber de él aunque sea espiando sus redes sociales (en las cuales, por cierto, él no había publicado nada desde que desapareció hace 8 meses), hasta la semana pasada, en la que ha subido varias fotos nuevas super sonriente, super guapo :( y aparentemente super feliz.
La cuestión es que, aunque verlas me duele un montón por lo que significó para mí (no porque esté feliz, sino el hecho de verle en sí), por mucho que lo intento, no puedo evitar seguir mirando de vez en cuando a ver si hay algo nuevo. Sé que es malo para mí porque me causa mucho dolor y tristeza, pero aun así, me resulta imposible no hacerlo porque tengo una especie de dependencia.
Sé que ninguna tenéis una solución «mágica» para esto al margen de decirme que deje de hacerlo, pero, ¿os ha pasado algo así alguna vez? ¿Qué habéis hecho al respecto?
Gracias a todas