Hola chicas
Creo que esta es la historia más rara de todas las que llevo en mi vida sentimental y quería comentárosla a ver qué os parece. Actualmente estoy recuperándome de la ruptura con mi ex. En ella no han mediado terceras personas pero sí un rival invencible:
SU TRABAJO.
Veréis – mi ex tiene 45 años. Los primeros años de su vida laboral estuvo a nómina en una empresa y durante esos años tuvo relaciones sentimentales «normales», no muchas pero al menos sí un par relativamente, más o menos tiempo estables. Tiempo después de finalizar una de esas relaciones decidió abrir un negocio propio haciendo una inversión importante que ya ha recuperado. El trabajo le lleva las preocupaciones típicas de cualquiera que se tenga como autónomo pero también relativa flexibilidad, con una jornada completa o menos saca de sobra el curro que necesita para vivir bien, además que tiene su casa y vehículos ya en propiedad.
El caso es que desde que hizo este cambio laboral y de eso ya hace una década no quiere relaciones estables. Nunca las había querido desde que empezó según me dijo en su día porque estaba demasiado centrado en el trabajo. Conmigo comenzó la relación porque: la pandemia le obligó a frenar su actividad durante unos meses, encontró después trabajo a nómina temporal y en ese tiempo sí que pensó de nuevo en tener una relación sentimental.
¿Adivináis cuándo me dejó? Efectivamente, en el momento en que volvió a dar el cambio a la producción propia y por ese motivo precisamente: porque dice que no quiere más responsabilidad que la que le da su propia fábrica, que además es algo que le agobia mucho y se pasa el día entero además de currando en ella buscando otros trabajos a nómina que encima o tampoco le dan (si son de cara al público ya que el don de gentes no es lo suyo) o cuando los consigue acaba durando muy poco porque según él está acostumbrado a trabajar solo, igual que lo está a vivir solo y por eso dice que no me quiere a su lado como pareja.

Tampoco acepta ayuda de terceros, yo me he ofrecido muchas veces a ayudarle a quitarse trabajo de la fábrica y otros amigos suyos tb y no quiere. Yo me siento utilizada por haber sido su «suministro de sustitución» en los meses en los que no tenía disponible su verdadera obsesión y además siento que nunca va a conseguir ser feliz con este cacao mental.
¿Os ha pasado algo similar alguna vez? :(