Hola Pipper!
Creo que no estás sola en esto.
Mucha gente con el paso del tiempo, no sé si es porque tenemos mala suerte, o simplemente por el ritmo de nuestra vida, que cambia esta percepción…
A mí me ha pasado algo parecido a ti.
Siempre he dado todo y me han terminado fallando. Y al final una se cansa de dar mucho y recibir poco y de ser un perrete faldero.
Además, en mi caso, con esta última amiga, me tuve que distanciar debido a que otra era la «líder», y ella hacía todo lo que la otra quería, hasta que acabó mal con ella y nosotras volvimos a hablar y ahora se me ha enganchado a mí, como si yo fuera a tener con ella el mismo apego que tuvo la otra…
Pero al nivel de que me habla TODO el día, TODOS LOS DÍAS, desde que se levanta me da los buenos días y me está hablando todo el puto día aunque no tengamos ya ni de qué hablar, le falta decirme si ha cagado o no… Me he pasado más de 6 meses diciéndole que no considero necesario estar todo el día con el móvil, porque me parece una pérdida de tiempo, hasta que he tenido que pararme a hablar con ella detenidamente y decirle que me agobia y me crea ansiedad, y esto es totalmente cierto.
Yo actualmente estoy en el paro, dejé mi trabajo porque estaba mal, para aprovechar y terminar de estudiar y buscar un camino mejor, vivo independiente con mi pareja, así que también llevo mi casa, he tenido bastantes problemas de salud en los dos últimos años, vamos que mi vida no es un camino de rosas… Sin embargo ella no tenía más que levantarse e ir a trabajar día tras día, porque vive con sus padres y lo tiene todo hecho, así que creo que no entiende que a mí no me da la vida para estar todo el día pegada al móvil ni quiero.
¿Por qué te cuento esto?
Porque ella siempre dice que está ahí para lo que necesite, pero realmente solo está para el móvil, a la hora de quedar o hacer planes, siempre está su novio primero y luego los demás, así que ya me he cansado… Le dije que no quería una relación de móvil y que cuando la veía ya no sabía ni qué contarle después de las turras que aprieta por el teléfono… Y ha llegado un punto en el que he empezado a pensar que no sé hasta qué punto me merece la pena ser su amiga, porque no me aporta nada, al revés, incluso me resta.
Perdona si he aprovechado para desahogarme también, porque muchas veces me siento incomprendida, pero es que te entiendo completamente.
Yo no creo que seas egoísta, yo creo que ha llegado el punto en el que has decidido mirar más por ti que por los demás, que es como debe ser.
Al final la vida son etapas y en cuanto nos hacemos maduros, tenemos demasiadas responsabilidades y preocupaciones como para estar en lo de los demás… (Más aún si son tonterías).
Siempre dicen que los amigos se cuentan con los dedos de las manos y yo creo que es cierto. Igual que después de tantas decepciones he aprendido a estar sola y ha sido donde mejor me he encontrado porque nadie me utiliza, ni me hace daño. Así que creo que no somos seres dependientes de nadie, todo lo contrario, cuanto más sepamos estar solos, mejor será para nosotros mismos.
Un saludo!