Lee aquí la parte 1
Hola, hace un tiempo conté en el foro cómo quise contratar los servicios de un cuidador para atender a mi madre enferma y como mis hermanas se negaron y me dejaron de hablar. No se trata de que me haya desentendido si no, que en lugar de ir casi todos los días de la semana quería compaginar con un cuidador para poder tener mi vida y no ir hasta el cuello con todo.
Fue doloroso que me dejaran de lado, no me dirigen la palabra, pero al final lo acepté.
Pero claro, la enfermedad de mi madre es degenerativa y hay novedades. Y tonta de mí jamás pensé que pasaría esto.
Mi padre es quien vive con ella y quien la cuida, es un hombre muy mayor y ya comienza a no poder con ella. Yo pensaba que cuando llegara ese momento no habría problemas en, o bien contratar por fin un cuidador o bien en una residencia, ya que mi madre está de acuerdo con ir. Pero cuál ha sido la sorpresa que mis hermanas le han hecho lo mismo a mi padre, le han dejado de hablar en cuanto ha sacado el tema de meter a mi madre en una residencia.
Mi padre, cuando tuve yo el problema, no me apoyó. Ni siquiera dejó que le hablara del tema «no quiero saber nada, que no quiero quedar mal como tú» no olvidaré esas palabras en mi vida. No hacía falta que se pusiera de mi parte, solo que me escuchara. Pero ni eso. Ahora dice que no puede más y le urge quitársela de encima, porque ha estado aguantando más de lo que debe por no enfadar a las otras dos, y todo son prisas que solo me mete a mi, porque soy la única que le dirige la palabra.
Estoy tan agotada con todos ellos, son un desastre. No nos apoyamos si no todo lo contrario, y en lugar de planificar este momento ahora todo son tropiezos y agobios. Yo a él le digo a todo que sí, pero las gestiones para lo que sea se las va a comer él, no quiero saber nada porque seguro que me meten en un lío. Llegados a este punto voy con pies de plomo por si ellas por cualquier cosa me denuncian, en el sentido de llevar a mi madre a una residencia, porque él no les está diciendo nada a ellas; ni como hacerlo, ni cuando, ni donde, NADA. Le digo que tienen que hablar, y no me hace ningún caso.
Me siento tan ninguneada, nadie me hace caso. Tampoco entiendo porqué a nadie le preocupa quedar mal conmigo, dejar de hablarme, molestarme, algo. Es como si yo no fuera una persona, y solo entre ellos se importaran. Sé perfectamente que si mi padre me pudiera cambiar por alguna de ellas dos lo haría. Desearía que fuera yo la que no le dirige la palabra, no le importaría, para su desgracia soy lo único que le queda.
Me dan tantas ganas de desaparecer y dejarlos a su suerte. Son unos ingratos. No me dan más que problemas. Yo también estoy llegando a mi límite con todo esto. Me mata ver lo mal que se llevan, que no se hablen, ni se pregunten como están, NADA. Es brutal, me parte el corazón ver llorar a moco tendido todas las semanas a mi padre porque sabe que lo han abandonado con el problema. La jugada estaba clara, todos querían que me comiera yo a mi madre y como no he cedido no saben por dónde salir.
La mayor parte del tiempo estoy en mi casa, con mi vida, pero mi mente no. Me siento maldita, viendo de dónde vengo, quien es mi familia. Me arrastran con ellos y no se que hacer ya para salir del pozo.
Comenté en mi anterior post que iba a ir al psicólogo, pero me tocó un imbécil. Me dijo que él no estaba ahí para ser mi amigo y que su objetivo era perderme de vista lo antes posible. No es la primera vez que voy a un psicólogo, se cómo va. Para mí es humillante volver a ir, me costó mucho dar el paso, para que me toque un tipejo que parecía pensar que estaba ahí por capricho. No hice segunda sesión, y no tengo fuerzas para volver a intentarlo. Ya había cancelado la primera sesión dos veces y me pasó eso, y ahora estoy peor y todavía con menos ganas. Ya no se que hacer conmigo misma la verdad.
Personalmente yo no metería todavía a mi madre en una residencia pero está claro que necesitan un cuidador en casa. Mis padres no quieren, pero si las tres hermanas estuviéramos unidas estoy segura de que ellos las escucharían a ellas dos. A ellas dos claro. Aún así yo acepto lo que mis padres quieran. Mi padre al parecer les ha dicho que «estoy de acuerdo» con lo de la residencia, y me ha dicho que le dicen «esa que va a decir». Y sabéis que? Es que no hay ningún motivo. Preferiría que existiera el motivo para esa contestación pero es que no lo hay. Es como si yo no quisiera saber nada de problemas, como si me desentendiera. Hay una realidad paralela en su mente, desean tanto que sea mala que se lo inventan y ya está.
Bueno, felicidades si has llegado hasta el final. Solo quería soltarlo, hoy es un mal día para mí y quería intentar soltar porque no sé qué hacer ya.
