Joder, que fuerte me parece que le estéis diciendo que le dé puerta así sin más, que poca empatía. Si tuviese otra enfermedad también lo haríais?? Le darías la patada con un cáncer o con una discapacidad??? Hala, como ya me estorba pues a tomar viento.
Te puedo contar lo que es tener una depresión en primera persona: no eres tú. Me explico: te deja sin energía, no tienes ilusiones ni metas ni ganas de nada, problemas de concentración, problemas de memoria, un sentimiento de vacío flipante, perder el sentido de la vida… Vamos, que te anula completamente como persona. Te atiborran a pastillas que te dejan hecha mierda y no consigues pensar con claridad ( en mi caso me daban náuseas y dolor de cabeza)…
Añade al cóctel personas de tu alrededor que te están juzgando porque creen que eres una vaga, que vas de víctima, que te lo estás inventando etc etc…. Como es algo no físico tienes que estar todo el tiempo justificando lo que te ocurre porque no tienes una analítica, una radiografía o loquequieraquesea que pruebe que estás enferma. Aguantar comportamientos y sentencias de los cuñadistas de tu entorno (si, digo sentencias y no frases por algo) que te hacen que tú sentimiento de culpa crezca por una situación que ni has pedido ni buscado.
Buscas ayuda y te cuesta encontrarla porque desde hace casi dos años parece que lo único que existe es el puto covid. Por suerte estoy bien atendida. Y digo por suerte y porque he tenido dos Santos ovarios de no dejarme llevar por el camino fácil, porque nadie, ni siquiera los que más cerca han estado de mí, han sabido ver todas las señales que he ido dando, si no llego a encontrar esa ayuda por mi misma ahora no estaría aquí sentada con el móvil en la mano escribiéndote esto.
Y le doy gracias cada día a mi familia, a mí marido por estar ahí conmigo aunque le he dicho unas cuantas veces que se fuera a tomar por el culo… Si, se lo he dicho más de una vez. Pero él ha sabido escuchar, ha sabido que la persona que hablaba no era yo y ha tenido la bendita paciencia de acompañarme en todo momento, de darme su mano cuando más mierda me sentía y acompañarme en el proceso.
Mandar a alguien a la mierda es fácil, sobre todo si ya le tienes con un pie metido . También puedes buscar a un especialista que te ayude a convivir con una persona enferma, a gestionar los momentos malos, a acompañarle en su proceso de sanación… La primera opción es la fácil y la más cobarde, la segunda es la más humana.