Podéis llamarme Capricornio.
Intentaré resumir porque hay mucho que contar.
Os pongo en antecedentes: yo llevaba 9 años y pico con mi pareja, en una relación que no ha sido fácil ya que tengo un problema de columna de nacimiento que en los últimos años (y por las 3 cirugías que llevo encima) me empezó a dar guerra.
El tema es que a día de hoy no he conseguido asumir mi vida actual con dolor y otros síntomas creo que básicamente porque en cuanto empiezo a aceptar el cambio surge algo nuevo y me rompe los esquemas (sumadle que siempre me gusta tener el control de todo y que con esto poco o nada puedo hacer).
La relación para mí y para todo nuestro entorno era «perfecta» (no en plan Disney, en plan vida real) nos entendíamos, nos llevábamos muy bien y aunque teníamos nuestras cosas como todas las parejas pues yo me sentía realmente confiada (cosa que no soy en absoluto).
Siempre he sido una persona muy independiente pero con el tema de salud me siento perdida y siempre me apoyé en él..
Un día, llegó a casa de trabajar y me soltó de buenas a primeras y muy enfadado que estaba harto de verme con la almohada eléctrica todos los días…no puedo imaginarme qué cara debí poner pero estaba cortocircuitando. Después de varias frases del estilo (crueles y en un tono que sobraba, NUNCA me había hablado así) le dije que si eso era lo que pensaba me iba esa misma noche de su casa, él me dijo que no, no hablamos más y nos fuimos a dormir.
Al día siguiente me estuvo mandando whatsapps desde el trabajo diciéndome lo mucho que se arrepentía, que estaba con taquicardia de pensar que en llegar yo no estuviera. Yo, sin saber ni entender qué estaba pasando le tranquilicé y le dije que no se preocupara, que en pasar aquel mes (estaba de oposiciones) hablaríamos tranquilamente.
Las oposiciones fueron el motivo de que en esos últimos meses yo pasara o le excusara por algunas cosas, todo el mundo me había advertido de que era una batalla complicada estando en pareja, así que decidí darle el margen de la duda e intentar comprender por lo que estaba pasando.
Ese mes lo pasé realmente mal comiéndome la cabeza a más no poder (tengo hiperactividad cerebral de siempre, esto no es culpa suya) y con el pico cerrado por no alterar su estudio…con lo que me cuesta! yo soy de las que lo hablan todo…
Por fin llegó el día del examen y cuando volvió a casa me dijo de ir a tomar algo, el rato que estuvimos en la calle lo vi relajado y al volver a casa empezó a decirme de ir a la playa ese finde y más planes y tal. Yo le dije que si ya estaba bien necesitábamos hablar sobre qué había pasado (nuestra relación siempre había sido así, yo tirando del carro, sobretodo emocionalmente).
Entonces, el tío, CON UN PAR, me soltó que había conocido a alguien y empezó de nuevo a hablarme mal, a soltarme cosas sin ningún sentido que empezaron a romperme la cabeza (ejemplo: que no le gustaba que me depilara todo el asunto que era como acostarse con una niña, que si me olía el aliento…) y yo sentada enfrente de él con una tranquilidad pasmosa resultante del shock en el que me encontraba. Repito, que además de soltarme todo tipo de cosas, lo hacía gritándome.
Además de estar flipando, no dejaba de pensar en todas las clases de saber estar que él se había dedicado a darme desde siempre, siempre se creyó mejor que yo, y resulta que a la hora de la verdad la visceral (que soy yo) tuvo mucha más educación e inteligencia emocional que él, que no lo he dicho pero él tenía 40 castañas en ese momento.
Entre gritos (suyos) yo intentaba racionalizar y hablar tranquilamente con él pero vi que no había nada que rascar, que esa no era la persona con la que yo había estado todos esos años así que me callé. Cuando por fin se calló, me levanté y empecé a recoger mis cosas.
Al ir a por el gato (para que luego digan que ellos son los traicioneros, manda cojones!) pasé por su estudio donde la noche anterior le había dejado un post-it con emoticono sonriente animándole con el exámen…creo que nunca me había sentido tan gilipollas como en ese momento.
Durante la primera semana me escribía whatsapps todos los días contándome cosas como si nada, que si se iba a comer a casa de sus padres…
Y no voy a entrar mucho en lo jodidamente mal que lo pasé sobretodo aquellos días, llorar 24h, dormía 2-3 horas, no comía, perdí 4k que me costó un año recuperar…
No empecé a salir de esa espiral hasta que pasó medio año, no ayudaron sus constantes mails y whatsapps (que si estaba bebiendo mucho, que si la tía esa no me llegaba ni a la suela del zapato, mandándome su horario de ese año…) yo sólo le respondía a las cosas prácticas que aún teníamos pendientes (dinero, mudanza…) a nivel personal sabía que no tenía nada más que hablar con él, aún así el último día de la mudanza decidí dejarle una carta escrita a mano diciéndole todo lo que pensaba.
Al pasar ese medio año me puse firme y le dije que dejara de intentar chantajearme emocionalmente con lo de: «Si no tenemos relación es porque eres una rencorosa»,; él había tomado sus decisiones, había hecho las cosas como había querido y que yo podía hacer lo mismo y reaccionar como me diera la gana, que no era rencor, era amor propio.
Desde que dejó de escribirme empecé a superarlo pero sinceramente no sé si lo conseguiré algún día, seguramente me dejo cosas importantes pero creo que está todo lo que pasó bastante bien explicado.
Soy una persona a la que le cuesta confiar y después de esto no creo que pueda volver a confiar en un tío, ya han pasado casi 2 años y medio y sigo muy dañada. Sé que mi situación no ayuda ya que tengo muuucho tiempo libre para darle al coco, por eso (y por otras cosas) he empezado a ir a una psicóloga para que me ayude a pasar pagina, pero con lo de la confianza de verdad os digo que no creo que haya nada que rascar y más viendo el panorama que he visto desde que estoy soltera, todos los que se me han acercado sólo han conseguido confirmar mi teoría.
Gracias por escuchar.