Buenas a todas. El otro día leyendo el foro di con la chica que escribió el post «seguir o no, ahí la cuestión» y me encuentro en una situación parecida pero con unas cuantas diferencias.
Mi chico no se despega del móvil cuando estamos juntos. Quiere hablar con sus amigos, jugar, ver tiktoks… y nosotros solo nos vemos los findes por nuestros trabajos. Cuando voy a su casa se pone con las consolas (aunque eso ya lo ha estado corrigiendo ya que ahora hacemos más planes).
El caso es que él antes, cuando «trató de conquistarme», era lo más dulce del mundo, ahora es más frío y eso me hace pensar que se ha cansado de «pelearme». Tomo la iniciativa para todo, él no propone nada. Yo me ilusiono con 500 planes que pienso, y la verdad es que él a mi no me pone ninguna pega, lo quiere hacer conmigo todo, pero no lo veo ilusionado, no veo que de él vaya a salir nunca el llevarme a un sitio bonito, siempre tengo que pensarlo yo todo. Entiendo que para él no sea tan prioritario, pero no concibo la idea de no hacer cosas por otra persona que lo ilusionen, yo me entrego un montón.

Cuando le hablo de estas cosas se pone a la defensiva. Ya de por sí está serio y borde todos los días, y ante eso cambia, sí, se vuelve más cariñoso, pero es temporal.
Independientemente de todo esto él me aporta todo lo que siempre he querido en una pareja. Al margen de estos detalles, tenemos pensado irnos juntos en breves a vivir, pero a veces desconfío porque cuando hemos podido hacerlo, se ha echado atrás por terceras opiniones…
No sé si me estoy conformando otra vez con alguien que no me valora o simplemente no se dá cuenta. Él es muy despistado, pero cuando le cuento estas cosas se enfada conmigo, al rato se vuelve lo más cariñoso del mundo, pero es que me hacen daño estos comportamientos…
No sé si estoy dudando de más, sacándole punta a todo o estoy pensando en qué es lo que merezco en mi vida realmente.