Muy buenas,
La historia que voy a contar me parece un poco rara, pero solo me gustaría aclarar qué le ocurre a mi amigo realmente porque una vez que lo sepa, ya sabré cómo actuar.
Se trata de mi amigo Sergio. Estamos, de hecho, en el mismo grupo de amigos.
Sergio es muy bromista y siempre está diciendo tonterías pero a veces, sus bromas (que son hasta sexuales) me hacen dudar porque no sé si son simples bromas o es que entre broma y broma, la verdad asoma. Pero es imposible saber lo que hay en la cabeza de Sergio. El caso es que hace ya un tiempo le dije que me gustaba pero me rechazó. Y aquí es donde tendría que haber acabado todo, pero no. Bueno, pues cuando yo ya asimilé que no quiere nada conmigo y pasó el tiempo, conocí a otro chico, Fabian, y lo presenté a mi grupo de amigos y, por lo tanto, ahí también estaba Sergio. Pues Sergio siempre me dijo que le caía bien Fabian pero os aseguro que ocurrieron cosas «raras» y voy a destacar una: Sergio y yo tenemos un amigo en común al que le gusta todo lo relacionado con el horóscopo, y yo le pregunté cómo es la compatibilidad entre el signo de Fabian y el mío, pero Sergio interrumpió la conversación diciendo que esa compatibilidad era mala y preguntó por la de su signo y el mío. No siempre hacía esas cosas, incluso a veces, pasaba del tema, pero hizo lo suficiente como para preguntarme qué le pasaba. Incluso un amigo de un amigo (que no nos conocía de nada) le preguntó delante de mí si somos pareja porque le escuchó diciéndome que está agradecido de que yo le escriba por whatsapp. Yo intenté tener una conversación con Sergio pero me dijo que no tenía nada en contra de Fabian y que le caía bien. También le pregunté a Fabian si Sergio le había molestado con algo y me dijo que no, que no tenía ningún problema con él y que le caía bien.

Fabian y yo finalmente, no llegamos a nada (por otros temas que nada tienen que ver con Sergio. Vamos, él nunca me habló de Sergio cuando me dijo los motivos por los que no quería seguir conmigo, sino que más bien era él el que no quiere nada serio).
Después del disgusto de Fabian, decidí volver a las aplicaciones. Pues en ese momento, Sergio me preguntó cómo me iba en las aplicaciones. Poco después, apareció Mateo, a quien conocí en Tinder y le dije en su momento que mejor quedar como amigos, ya que las cosas parecían que iban bien con Fabian. Le dije a Mateo que había quedado con unos amigos y que si le apetecía, que se apuntara, no sin antes preguntar al grupo si les importara que se sumara un amigo, y Sergio lo primero que hizo fue chincharme con el tema de Mateo. Cuando quedamos, me di cuenta de que Mateo lo que quería era ligar conmigo y Sergio lo vio.
Una vez que que volvimos a nuestras casas, Sergio me escribe y me dijo que ya sabe que que yo conocí a Mateo en Tinder. De hecho, fue él mismo quien le preguntó a Mateo dónde nos conocimos. Yo le conté toda la historia de Mateo a Sergio, incluyendo que él no me interesa (lo que no le conté es que quise darle una oportunidad a Mateo y con la quedada, pues salió la ocasión pero luego descubrí que Mateo no es mi tipo). Pues continuó la conversación hasta que Sergio me dijo que somos como un matrimonio de ancianos que ya no se aguantan, discuten y se meten con el otro con confianza. Por supuesto, todo esto es una broma, y que es una broma que también tiene con otra amiga.
Me ha costado bastante contar la historia. Yo asumo mis errores y no quiero volver a cometerlos. Y a lo que también estoy dispuesta es a acabar con esta historia de una vez porque me siento como si estuviera en una especie de bucle.