Mi historial emocional y sexual ha sido muy complicado. A los 17 años me dí cuenta de que me gustaban las chicas y no salí del armario hasta los 25. Durante todo ese tiempo sentí que era lesbiana pero aún así me acostaba con hombres, por algunos llegué a desarrollar una amistad y «sentir cosas» lo que me hizo dudar de si podía ser bisexual.
A lo largo de mi vida he tenido varias experiencias de abuso sexual. Por lo tanto mi historial sexual era pésimo. Apenas pude pagarme 2 años una terapia y me dijeron que tenía algunos rasgos que podían coincidir con un TLP. Cuando salí del armario me abrí Tinder y quedé con algunas chicas, con las cuales tuve algo con algunas pero no fue muy bien. Apenas llegué a tener relaciones «completas» y no me resultaron satisfactorias.
Entonces me cansé y decidí que mi sitio no estaba en Tinder. Después me fui a estudiar fuera y experimenté con chicas y con chicos y decidí que me autodeterminaba como bisexual. Hace unos meses empecé a hablar con un chico y la verdad es que es perfecto. Es inteligente, atractivo y me trata bien. En el sexo estoy cómoda y disfruto y es la primera experiencia prolongada de intimidad que he tenido en mi vida. He desarrollado hacia él una afectividad. Lo extraño, pienso mucho en él. Pero no sé por qué, después de mantener relaciones siento presión. Me duele la cabeza, siento ansiedad. Cuando salgo a la calle miro a muchas chicas y no entiendo si hago eso porque me falta algo.
Él quiere una relación y me he agobiado. Se me ha tambaleado todo: que no sé qué soy, ni quién soy, que a veces me siento confusa, que me da miedo ser su novia, que me da miedo hacerle daño, que no se si estoy preparada para una relación. Otra vez me hago preguntas como si realmente soy bi, si realmente es lo que quiero. Y estoy enfadada conmigo porque sí quería una relación con él. Y no entiendo todas estas dudas. Pensaba que mi identidad estaba más definida. No sé si mi miedo al compromiso me está jugando una mala pasada y tengo miedo de perderle. Ojalá pudiera pagarme una psicóloga y sexóloga pero ahora mismo voy corta de pasta. En medio de esta confusión, estoy sufriendo.
