Hola compañeras,
Vengo buscando consejo porque de verdad que yo no soy objetiva, os cuento (espero no liarme mucho).
Llevaba 6 años con mi novio (ambos tenemos 24), cada uno en casa de sus padres pero con una relación muy guay, nada de celos, nada de control, mucha complicidad en todo… vaya, una relación normal y llena de amor.
Hace unos meses decidí irme al extranjero 8 meses a buscar un futuro profesional digno, por supuesto con su apoyo. Le pedí mil veces que se viniese conmigo (él estaba en paro en España), pero por el tema del idioma se negaba categóricamente.
Desde que me marché él entró en un bucle de tristeza y rabia del que no sabía salir. Me decía cosas bastante feas (“Me has abandonado”, “si estás mal es tu problema, no haberte ido”), me dejaba, luego me pedía perdón y me decía que sabía que se estaba comportando fatal pero que no sabía gestionarlo.
Durante un tiempo intenté hablar con el para hacerlo entender que 8 meses no eran nada, que yo lo quería y quería un futuro con el, que podíamos vernos todos los meses, pero no había manera de que le durase más de un día el buen humor.
Le compré unos vuelos para que viniese a verme (yo no podía ir porque estaba trabajando) y me dijo que no iba a venir, que fuese yo cuando pudiese.
He de decir que en ese periodo nunca me enfadé con el, solo estaba preocupada, realmente no lo podía gestionar y lo estaba pasando MUY mal.
Llegó entonces un punto que la situación me superó, empecé a asumir que lo nuestro se había acabado… y una noche de fiesta besé a un compañero de la oficina. Por supuesto, al día siguiente lo dejé y le conté el motivo con un ataque de ansiedad brutal (el cual me merecía).
A partir de ahí he pasado dos meses en «shock», siendo una completa imbecil a la que todo le daba igual (para que os hagáis una idea llevo toda mi vida con ansiedad y ataques cada semana y desde aquel día no me había dado ninguno, incluso situaciones que me hubiesen vuelto loca me daban completamente igual) y es ahora cuando lo estoy asumiendo…
La cuestión es que no quiero que esto sea el final de nuestra historia, y me encantaría volver a mi ciudad por su cumpleaños (que es ahora) e intentar hablar con el. Quiero demostrarle que de verdad podemos volver a estar bien, que sigo enamorada de él. Pero quizá, después de lo que hice, sea muy irrespetuoso de mi parte, y más en un día así ¿que pensáis? ¿Debería dejarle vivir su vida y apartarme o merece la pena intentarlo?
Aclaro: desde que lo dejamos hemos hablado varías veces, y el está muy enfadado. Hace un mes y medio le pedí vernos y se negó por completo, aunque parece que cada vez está más “receptivo” (o eso es lo que creo ver).
Muchas gracias, os leo?