Buenas,
Voy a relataros el gran problema que me asola; desde hace más de dos años tengo una relación con un chico muy bueno que es con quién estaría dispuesta a pasar el resto de mi vida. Me cuida mucho, me quiere como no me ha querido nadie antes y tenemos muchos gustos en común. El problema llega cuando tenemos relaciones. Mi pareja es reservada y le cuesta mucho sacar las cosas que piensa y que padece: me confesó, desde nuestros inicios, que tiene problemas de eyaculación y en ocasiones de erección. Y también que está muy acostumbrado a eyacular mediante masturbación y no siempre es capaz de conseguirlo en nuestras relaciones sexuales y cuando lo hace es a duras penas normalmente. Apenas tenemos sexo oral en nuestra intimidad. Yo soy alguien muy lasciva y eso él lo sabe y necesito echar un polvo regularmente. Le he dado todo mi apoyo con este tema, le he intentado levantar la moral, porque tiene mucha inseguridad de que no está a la altura de mis expectativas cuando vamos a hacerlo. Le he insistido hasta la saciedad de que vaya a un especialista para tratarse y ha tenido iniciativa, ha acudido, ha mejorado notablemente su forma de hacerlo pero al final ha terminado abandonando la terapia por puro capricho y eso me ha resignado mucho. Ha provocado que nos hayamos debilitado mucho como pareja.
Llegados a este punto, hace unas semanas me soltó algo gordísimo chateando y me ha dado mucho que pensar: quiere que yo esté bien, sabe cómo me siento así que si lo necesitaba podía buscar eso que de momento él no puede darme en otros hombres. En pocas palabras, que me acueste con quien quiera para calmar las ganas y que él está conforme con ello.
Después de esto tengo un nudo de sentimientos en mi cabeza, obviamente con quién yo quiero acostarme es con él y con nadie más
sin embargo, intentando ser sincera y sabiendo cómo son las cosas, no sé si puedo seguir aguantando a que él se arme de valor y decida encontrar solución a su problema.
Yo creo que sí me concede el favor de digamos desahogarme con otros, no es tan mala opción si es algo acordado y consensuado. El contacto sexual con el otro será algo esporádico, cuando a mi me plazca y si mi pareja está de acuerdo con ello y además la relación entre los dos estoy segura que seguirá bien, tengo fe en ello. Si veo que me voy pillando del otro, lo cortaré a tiempo y no dañaré a mi pareja, que es con quién realmente quiero estar, porque el otro solo es un desahogo para mí. Tener claro que yo no busco destruir a mi pareja, insisto que esto sería algo aprobado por ambos.
Me gustaría saber cuál es vuestra opinión, yo después de tantos días, no dejo de meditarlo muchísimo.