Pues vamos allá porque si no lo suelto, reviento… El tema es que mi novio hace años tuvo un lío, ahora esto lo hemos superado con kilos de paciencia, charladramas eternos y un pastizal en terapias. El problema viene cuando mi físico ahora ya no es el que era y mi autoestima (que ya andaba jodidilla) está bajo mínimos. Mi problema surge cuando el otro día, en pleno meneo me dice, no te quites las gafas, que me pones mucho así.

Lo que sería guay, pero una parte de mi retorcida cabecita piensa que quizá le pongo porque me parezco más a aquella chica con la que se lió. Y claro, no puedo preguntarse lo porque si se lo digo, ya estoy metiendo esa imagen en la cabeza, cuando quizá es solo que le gustó realmente del rollito profesora gafapasta.