¡Hola guapísimas!
El otro día a mi compañero de piso y a mí se nos fue la pinza muchísimo y nos acabos enrollando a lo loco en el salón. Él siempre ha sido más gay que largo es el día pero esa noche hicimos una cena de colegueo nos bebimos dos botellas de vino y unos cubatas y con la tontería de qué necesitados estamos y que nadie nos quiere y eso pues que terminamos echando un polvazo de impresión en el sofá. Vale, en el sofá y en mi cama, porque fueron dos.

Al día siguiente nos dio por morirnos de la risa por la que habíamos liado y decidimos que aquello había sido toda culpa del coronavirus y que en eso se quedaba. En que a él solo le molan los tíos y que a mí el cero patatero. Peeeeeroooooo claaaaaaarooooo desde ese día yo no paro de pensar en lo bien que me lo hizo que tuve el mejor de mis orgasmos mientras me comía el coño un tío que supuestamente (porque no me lo creo) nunca se había acostado con ninguna mujer.
Lo veo por casa y solo me apatece arrancarle la ropa y que me lo vuelva a hacer mil veces más. El otro día estábamos desayunando y lo pillé mirándome como de reojo y le pregunté si pasaba algo pero me dijo que no solo que me veía muy guapa.
¿Lo que yo creo? Pues que es bisexual pero que a sus casi 30 le da cosa asumirlo y creo que yo le pongo y no se quiere dar cuenta porque sino es que no hubiera sido tan tan guay lo que hicimos.
¡Ni idea de qué hacer chicas, ni idea!
¡Besotes gordos y a ver si me ayudáis!