He estado leyendo en redes últimamente y me he topado con varios artículos de activistas asegurando que las nuevas medicaciones inyectables para adelgazar tipo Ozempic son en realidad, estigmatizantes y fomentan la gordofobia. Y sinceramente me he quedado con cara de «no entiendo nada». Así que, como buena millennial confusa que soy vengo a preguntaros vuestra opinión, porque yo no acabo de entender los argumentos.
A ver, desde mi perspectiva, estas medicinas me parecen una herramienta estupenda para quien quiera usarlas. Nadie te está obligando a pincharte, no es como si un señor se te plantara en la puerta con una aguja y te dijera «adelgaza o muere». Si alguien quiere beneficiarse de la ciencia para perder peso (por el motivo que considere), pues oye, adelante. Y quien no quiera, pues que no las use, no?
La realidad es que a muchas gordas nos gustaría estar más delgadas. Y no pasa nada por decirlo. Es más, parece que decir esto ahora es casi un sacrilegio, como si el hecho de querer adelgazar nos quitara puntos de activismo o nos hiciera menos fieles a la causa. Pero vamos a ser honestas: hay muchas razones por las que aunque nos amemos y nos respetemos, preferiríamos tener menos peso. No siempre es tan simple como «acéptate tal cual eres»; hay temas de salud, de movilidad, de comodidad, y sí, también está el hecho de que la sociedad es como es y a veces estar más delgada haría la vida un poco más fácil.
Por ejemplo yo misma con total sinceridad os digo que me encantaría probar esas inyecciones pero ahora mismo no tengo dinero para eso. Porque la ciencia avanza pero el capitalismo también. Y parece que las herramientas para mejorar nuestra calidad de vida están reservadas para quien tiene pasta. Así que en lugar de poner el grito en el cielo porque existan estas medicaciones, igual la lucha debería ir más hacia garantizar que todo el mundo pueda acceder a ellas, no? No estar en contra de su existencia, sino en contra de que sean un lujo para unos pocos.
No sé, igual me estoy perdiendo algo, pero me gustaría saber qué pensáis vosotras. Porque a veces siento que nos perdemos en discursos sobre lo que está bien o mal querer, y nos olvidamos de la realidad. Y la realidad es que muchas de nosotras querríamos tener la opción de adelgazar si así lo decidimos, y no deberíamos sentirnos culpables por eso.