Hola,
Me cuesta muchísimo escribir este correo así que espero poder expresar todo lo que quiero de una manera lo más clara posible. Como digo en el asunto, mi pareja es alcohólica desde hace ya muchos años y yo ya no sé de qué manera ayudarle. Él ha pasado por momentos muy traumáticos en su vida: padre alcohólico también y maltratador, su madre murió de cáncer hace tres años aprox., siendo ella su pilar en la familia, su primera novia murió en un accidente de tráfico el día de nochevieja, y unos cuantos episodios parecidos. Llevamos tres años juntos, los dos somos jóvenes (cerca de la treintena), y de estos tres años, el primero fue un verdadero infierno, pero a partir del segundo, la adicción ha sido más «relajada». El problema es que por más que he intentado hacerle entrar en razón para que busque ayuda, no lo consigo, y esto me frustra hasta tal punto que he desarrollado una fuerte dependencia por él (codependencia, según he leído) y también unos niveles de ansiedad muy altos.
Puede parecer un poco extraño, pero en tres años ha sido la primera vez que me he decidido a buscar en internet información sobre las relaciones de pareja en la que una de las dos personas es alcohólica, porque en cierto modo pensaba que su comportamiento y el mío en ciertos aspectos era único, sólo propio de nosotros (él por sus desgracias familiares y yo por mi falta de autoestima, entre otras cosas, no sé si me explico), pero después de todo lo que he leído en diferentes páginas web me he dado cuenta de que no, de que tanto él como yo seguimos los mismos patrones de conducta que se suelen dar en este tipo de relación. Pero no por ello me siento menos perdida. Tal y como he leído, aun a pesar de haber tenido cientos de charlas con él a lo largo de este tiempo que llevamos juntos, él me ha dicho muchas veces que trataría de modificar su conducta, que trataría de beber menos, y aunque en el momento se sentía culpable, luego, si no al día siguiente unos días después, volvía a lo mismo de siempre. Él no es bebedor de fiestas, sino de a diario, de los de poco a poco durante todo el día. Pero cuando sale (las pocas veces que sale, porque le da miedo «liarla» y tiende a aislarse de sus amistades), puede llegar a beber mucho, y entonces siempre hay problemas. Muchas veces incluso le da la paranoia de que lo único que quiero es «cambiarle» y que nunca lo voy a conseguir, que le tengo que aceptar como es (pero siempre lo dice como si yo fuera la típica chica de película romanticona que pilla al chico rebelde y le convierte en un corderito a su merced). Y yo he intentado hacerle ver de mil maneras que gran parte de sus comportamientos se basan en la adicción que tiene, que no tiene nada que ver con su personalidad. Pero también me siento terriblemente culpable cuando en muchas ocasiones he intentado hacerle ver esto por las malas, y he terminado culpándole, haciéndole sentir mal, ridiculizándole… Y volviéndome muy loca, lo confieso. Porque por las buenas directamente se lo toma a broma. Y aunque en el fondo sé que no es la manera y que nunca dará resultado, no sé de qué otro modo hacerlo, porque la desesperación ya muchas veces me controla. Y no quiero dejarle porque es una buenísima persona, y nos queremos muchísimo. Y cuando está tranquilo es la persona más maravillosa del mundo… Pero cuando se pasa con la bebida, se transforma completamente (no hasta el punto de ser violento conmigo, pero sí hasta el punto de volverse agresivo con el entorno, tratar de meterse en peleas, en casa entra en bucle y empieza a autodefinirse como una mierda de persona, decirme que le deje, no dejar que me acerque a él, etc.).
Yo de verdad que ya no sé de qué manera hacerlo. Me estoy quedando sin energías pero no quiero tirar la toalla. Además tengo el gran inconveniente de que ambos somos cerrados con el resto de personas de nuestro entorno, él porque en el fondo su adicción le hace sentirse culpable y no quiere que nadie sepa casi nada de su vida, a mí porque desde siempre me ha costado abrirme con mis amistades, y esto que os estoy relatando hoy aquí lo saben tres personas contadas y sin entrar en muchos detalles. Para más inri, su entorno no es consciente del problema que tiene y la responsabilidad de hacerle ver que se pasa con la bebida recae en mí, porque el resto se lo toma como algo «normal que a veces va a más» (maldita normalización del alcohol en este país).
Acudo a este foro para que por favor me aconsejéis de algún modo, no quiero dejarle, quiero que de algún modo se de cuenta de que puede salir de esto, y también sé que como todo en la vida, hasta que él no quiera tomar la decisión de salir de esta adicción poco voy a poder hacer por él, pero no me gusta la manera en la que algunas veces le termino tratando, y si por lo menos puedo modificar mi conducta para influirle un poco más positivamente, creo que podría ser un primer paso consistente.
Muchas gracias por leerme y por la ayuda que me podáis ofrecer.