¿Pero por qué tanto escándalo vetusto del siglo pasado y para colmo escepticismo en esto? ¿Acaso tú te crees que a esa edad, la plena adolescencia con hormonas dando todo, no hay deseo y ganas de probar, de experimentar, de conocer y disfrutar del placer que puede darnos el cuerpo? Eres una hipócrita si dices «cada uno a su ritmo» pero ni consideras si la propia hijá no querrá, pero le da pudor hablar a sus padres. Ahí ya juega la confianza con ellos, si la criaron bien y para que sea abierta.
Vienes a aseverar que «no es hora», pero a la vez hablas de dejarla «a su ritmo». Te contradices sola.
Mi consejo a los padres de la chica, y los de toda otra, es que si la hija ya mostró señales de querer algo, le compren algún juguete. Y sería ideal si le hablan para preguntarle qué le gustaría: consolador de goma, realista o no, simple o con motor vibrador y asó. Obviamente que para eso requieren confianza, que no es la ciencia atómica pero debió ser construída de antes para evitar pudores. Risitas sí es lindo que haya para amenizar, pero no cortarse de vergüenza. A eso voy.
No hagan caso a gente que pone el grito en el cielo. Ignoren todo herrumbrado mental que se escandalice. No hay que tener a los hijos entre algodones, sino guiarlos y animarlos al disfrute de la sexualidad sin tapujos. Lo mismo un hijo sl que se le dé como regalo un masturbador con depósito de semen. Es el cuerpo, nada hay para estar callándolo en oleno siglo XXI.