Comprendo la postura de la aurora y la del novio de la aurora. Empatizo con ambos, y sé que si no hubiera pasado por la experiencia personal que he vivido mi consejo sería distinto, pero la experiencia me ha hecho cambiar de opinión.
Hace veinte años, cuando yo tenía veintipocos, compré muy ilusionada un piso a medias con el novio que tenía entonces. Tres años después nos separamos. (no estábamos casados ni teniamos hijos) y como yo quería quedarme con el piso que con tanto amor habiamos reformado, le compré su parte. Esa transacción me salió cara porque en esos tres años había subido el precio de las viviendas, más los gastos de notario, que me concedieran una nueva hipoteca a mi sola, etc. Fue difícil, caro y muy agotador. Me quedó una cuota altísima y me dije: esto no lo vuelvo a vivir en la vida!
Después de eso tuve otra pareja y acababa viniéndose a casa los fines de semana, después de un año así, nos planteamos la convivencia a tiempo completo, pero él no estaba de acuerdo en abonar gastos (suministros, la mitad de la comida, etc) porque decía que de esa forma «me estaría manteniendo» y si alguna vez rompíamos, él se iría sin nada. Esto también lo ha comentado a alguien por aquí, que de esa forma «una se queda con su sueldo limpito y el otro se lo gasta todo en mantenernos» pero no es cierto, la realidad es que, que paguen los suministros y parte de la comida no es que te estén manteniendo, porque esa persona también se está ahorrando el alquiler o la hipoteca de la casa donde vive, ¿quien mantiene a quien? Y aparte no consume todo su sueldo pagando suministros, por tanto no se queda sin nada. Y para el que es propietario tampoco es sueldo limpito cuando se paga 1000€ de hipoteca.
Él me proponía que yo vendiera mi piso y nos alquilaremos o compraramos uno juntos, así si nos separábamos nos quedábamos los dos en igualdad de condiciones. Evidentemente no acepté, no quise vender mi piso que con tanto esfuerzo había conseguido ni tenía intención de comprarme nada a medias otra vez. Siguió viniendo algunos fines de semana pero esa relación no prosperó.
Ahora hace ya años que estoy felizmente casada con otra persona y tenemos niños, vivimos todos en mi casa, él compró un coche y un parking (a su nombre) que usamos los dos, y las dos nóminas se funden entre hipoteca, suministros, coche, coles, niños, etc. Le he preguntado a mi marido sobre éste caso concreto y me dice que él ya me conoció siendo propietaria, pero de no haberlo sido le habría parecido mejor comprar vivienda juntos. Yo agradezco no haberme visto en esa situación la verdad, porque ya lo pasé una vez y si las cosas se ponen mal, es un coñazo. Estoy muy feliz y confío en que nada se va a poner mal, pero es que cuando compré en su día a medias hace veinte años también lo hice con toda mi ilusión pensando que sería para toda la vida. Y a veces la vida sorprende. Confieso que me da tranquilidad saber que soy la única propietaria de mi casa, suena egoísta quizá, pero soy sincera. No querria de nuevo enfrentarme a disputas por la vivienda ni mudarme ni nada así.
La autora que ha visto eso con sus padres tampoco lo quiere, y se comprende.
Entonces según mi experiencia personal, se me ocurre que quizá le puedes sugerir que tú compras ese piso y que él puede comprar otro, tú le puedes ayudas a buscarlo y todo, y luego uno de los dos pisos lo ponéis en alquiler. Los gastos de la vivienda que escojáis para vivir los pagáis a medias. A las malas si se diera el caso, cada uno tendrá su casa y nadie habrá gastado en mantener a nadie, como dicen por aquí. Si en vez de otra vivienda prefiere un local u otro tipo de propiedad como inversión también puede ser. De esa forma cada mes él también estaría teniendo su propio gasto fijo en su propiedad, igual que tu. Y si alguna vez se tiene que ir de tu casa pues seria propietario de algo.
Si el tema es que él no puede afrontar solo una hipoteca, le quedará escoger si sigue contigo sabiendo que compras tú sola, o dejarte ir. Comprendo su postura y cuando quieres mucho alguien es normal pesar así, la idea romántica de comprar a medias. Pero habiendo pasado lo que he pasado, si me vuelvo a ver en la situación yo compraría sola.