Hola chicas,
Soy Elvira, tengo 23 años y sí, soy «virgen». He tenido muchas oportunidades de estar con gente (soy bastante mona y tengo un cuerpo normativo, para que mentir), pero nunca he sentido la suficiente confianza con alguien para dar el paso. Tampoco he tenido ninguna relación amorosa al uso, no he encontrado a la persona indicada. Bien, os cuento todo este rollo porque estoy quedando con el chico ideal: guapo, divertido, extrovertido y trabajador. Ok. La cosa es que me encanta, pero todos mis amigos me han dicho que parece el típico picaflor que no se compromete con nadie, y la verdad, por su actitud en ciertos momentos, a mí también me lo parece. Creo que mi problema es que no quiero ser «una más», una chica con la que follar y al día siguiente no me acuerdo. Me trata genial, me escucha y tiene detallazos conmigo, pero creo su propósito no es conocernos y ver qué pasa. No sé si estoy preparada para tener un follamigo o si al final me pillaré por él y se complicará la situación.
Tengo la presión de tener 23 años y ser virgen, la presión de no haber tenido ninguna relación afectiva con nadie y la presión de desear hacerlo pero no querer ser indiferente para él.
¿Qué me aconsejáis? ¿Le preguntaríais directamente qué es lo que busca en mi o seguiríais quedando a ver lo que surge?