Llevo un par de meses quedando con un chico. Vamos lento, no nos podemos ver mucho y estamos también en un momento estresante con el trabajo los dos, pero nos parece bien igualmente. Personalmente, no quiero otro tío que sea súper intenso al principio y parezca que está súper enamorado y te haga ghosting a la nada.
La verdad es que en general va bien, estoy tranquila (llevaba casi dos años soltera y no me sentía agusto con nadie hasta que lo conocí). Parece buen chico, es la primera persona con la que me siento cómoda en mucho tiempo, con la que también tengo muchísimas cosas en común. Me trata con un cariño, atención y respeto que también llevaba tiempo sin ver. Quizá suena a que estoy aplaudiendo a un pez por nadar pero es que he tenido tan malas experiencias, que para mí esto es nuevo.
Pero hay un problema: hablar. Me explico. Ambos somos de hablar poco por whatsapp, mejor en persona… pero es que cuando estamos en persona, de primeras tampoco podemos hablar y lo noto inseguro y tímido. No sé sacarle conversación al principio, contesta con monosílabos o como que ni me entiende, está como muy nervioso. Es muy frustrante porque yo hablo hasta por los codos, soy súper sociable y nunca me había pasado esto. Tengo que tirar un rato de él, intentar sacar conversación sin mucho éxito y mostrarme cercana y así ya veo que se relaja y cambia totalmente. Habla muchísimo, se vuelve más alegre, tranquilo, cariñoso, nos cuesta separarnos y siempre quiere volver a verme. Pero a la siguiente vez que nos vemos, otra vez todo el proceso…
El último día que lo vi, solo íbamos a tomarnos algo un rato porque después había quedado con un amigo. Siempre que queda con sus amigos, me invita a ir con ellos pero no me suelo unir, me da un poco de apuro todavía. El caso es que ese día vino el amigo a donde estábamos, lo conocí ahí y me insistió en que me quedara con ellos. Nos fuimos a otro bar, el amigo y yo hablando sin parar y él seguía cortado, aunque lo intentábamos meter en la conversación. Es que hasta el amigo estaba sorprendido de lo cortado que estaba porque dice que también es alguien muy sociable. Al final, en un momento en el que el amigo se separó para pedir una cerveza, lo abracé, le pregunté si estaba bien y no lo solté ni cuando volvió su amigo. Y así rápido se relajó.
Y esto es todo, chicas. No sé qué hacer porque de verdad me gusta pero no lo entiendo. Llegué a pensar que yo de verdad no le interesaba, se lo dije y se preocupó un montón. Me cansa mucho tener que estar intentando derribar un muro constantemente, sacar conversación si éxito, no sé.
¿Y si al final es verdad que no le intereso tanto? ¿Estoy perdiendo el tiempo? ¿Hay alguna forma de ayudar a que se sienta más cómodo? ¿Qué haríais en mi lugar?
