Hola chic@s,
Estoy en una relación desde hace once meses con un chico que tenía depresión y estaba a tratamiento cuando le conocí. Es un chico alegre, sano y tranquilo, introvertido y poco sociable, aunque normalmente ofrece una cara amable a los conocidos o extraños. Tiene la autoestima baja, o eso dice. En los últimos meses hemos empezado a discutir más porque es incapaz de ponerse en la piel del otro, parece que no tiene empatía, y que lucha por llevar la razón en todo momento contra viento y marea. Siempre que nos enfadamos me busca él para hacer las paces, me llama tan pichi, intentando que lo dejemos atrás, pero rara vez se disculpa. No llegamos a un acuerdo, no sé por qué le cuesta tanto reconocer las cosas, y tampoco es cuestión de ceder, no es un pulso. Yo soy orgullosa lo justo, no soy rencorosa ni vengativa pero no entiendo cómo una persona que afirma quererte puede llegar al extremo de ponerse como un loco en las discusiones, que suelen ser por diferencias de opinión sobre temas cotidianos. Él sabe que tiene un problema con eso y me dice que trabajará en ello pero tampoco se mete en terapia, solo va dos veces al año al psicólogo y dos veces al psiquiatra como revisión. Acaba de dejar el tratamiento y pasa de cero a cien en dos segundos y es imposible llegar a un acuerdo a no ser que yo me retracte. Os juro que soy ultra cívica y tranquila discutiendo con él aunque a veces es casi imposible mantener la calma con él. No insulta pero grita, hace aspavientos, se tira de los pelos y a veces se da golpes, no graves ni fuertes.
Le he pedido un tiempo para valorar si me compensa una persona así o no. En otros aspectos merece la pena pero yo no sé si esto va a ir a más, pienso en cómo es posible q pierda los estribos con la persona que más quiere por temas tan absurdos y que no se acuerde de detalles importantes para mí, como por ejemplo, del tiempo que llevamos juntos o desde cuándo estamos bien.