1º Le has puesto la pistola en la cabeza para vivir juntos
2º Tú te enfadas y te parece un egoísta porque él quiere un piso a medio camino exacto de cada trabajo, pero cuando él te pide una habitación para el solo y sus cosas, te parece fatal.
3º Le llamas inmaduro y egoísta por no adaptarse a la idea que tú tenías de la convivencia juntos.
El chaval ha accedido a vivir contigo (no es lo que él quería, te lo dijo) y ha puesto sus condiciones. Se ve que es una persona mucho más independiente, tiene necesidades personales que merecen ser respetadas e igual la que tendría que haberse planteado si quería ir a vivir con él bajo esas condiciones, eres tú.
En el primer momento que planteas que es egoísta e inmaduro por no ser el novio que tú esperabas, la egoísta e inmadura eres tú.
Plantéatelo, porque tal y como suena desde afuera, tú no quieres un novio sino un palmero que baile el son que tú tocas.