Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola,
Os quiero contar mi historia y como mi parto fue una pesadilla.
Para empezar, un dato importante, sufro de vaginismo. Es algo que me ha acomplejado toda mi vida porque me ha impedido disfrutar de una vida sexual plena. Perdí la virginidad con 30 años. El dolor era insoportable.
He ido innumerables veces al ginecólogo y salía de la consulta más hundida todavía. Me causaban tanto dolor que no me dejaba ni explorar. Le cogí mucha fobia.
Poco a poco fui tratando el vaginismo por mi cuenta, leyendo a chicas que habían pasado lo mismo, pero nunca volví a pisar un ginecólogo.
Hasta que me quedé embarazada.

Desde el primer momento, se lo comenté a mi matrona. Mi miedo al parto y al momento de la exploración. Le dije, me da fobia, no me voy a dejar tocar. Ella me daba largas, tranquila quedan muchos meses para eso. No me tomaba en serio.
En las consultas con el obstetra, más de lo mismo. Le iba avisando, nadie me tomaba en serio.
En la eco de la semana 12, mi bebé no se dejaba ver bien e intentaron hacerne una Eco vaginal. El chillido que pegué fue increíble. Un dolor insoportable. Nadie te toma en serio porque dicen que es psicológico.
Y así, en cada especialista yo iba comentando mi situación y que no iba a ser capaz de parir, ni dejarme poner una mano encima de mis partes.
En la semana 37 rompí aguas.
Llegue al hospital y lo típico, tumbate que vamos a mirar si estas dilatada. Y yo llorando de terror como una niña. Me metían un solo dedo y el dolor era increíble. No les permití explorarme más sin epidural.
Me pusieron la epidural muy pronto porque era la única forma de poder llevar un control de cómo iba dilatando. Ahí ya no sentía dolor y me dejaba claro.
El caso es que estuve 48h de parto, tumbada en una cama desde el minuto 1 ya con la epidural.
Y cuando llegó el momento, me dijeron la cabeza esta cerca, empuja. Entré en pánico. No sentía dolor. Aún así empuje, pero para dentro. Cerraba las piernas, no me dejaba tocar.
Me metieron a quirófano , sola sin mi marido. Saltaron encima de mi vientre, se reían de mí, de mi miedo, de mi dolor, de mis fobias.
Finalmente me pusieron una mascarilla y me sedaron y sacaron a mi bebé con ventosa por mi vagina, mientras yo estaba dormida.
No me lo enseñaron, no tuve piel con piel, le pusieron el pijamita y se lo llevaron. Yo lo veía en la mesa del paritorio como lo pesaban, lo vestian etc esperando mi momento, para tenerlo en mis brazos, pero me castigaron. Me castigaron por darles un parto difícil, por ser una chillona, por no dejarme tocar, por tener miedo y fobia y no saber controlarme.
Mi bebé tiene casi 2 años, pero siento que le fallé, que le puse en peligro por no ser capaz de empujar y tener un parto rápido. 48h estuvimos. Perdí mucha sangre, me tuvieron que poner transfusiones. Todas las madres son capaces y yo no lo fui.
Y obvio, sigo llorando por todo eso que no tuve, un parto junto a mi marido, poder ver a mi niño, hacer piel con piel…. y lloro también porque ya no seré capaz de volver a pasar por esto y darle un hermano.
Gracias por leerme