Todos tenemos aquel amigo o amiga que en tiene buen ojo fichando a la gente; esa persona que con solo ver la foto de perfil de Badoo, Tinder o de apps de citas en general, te dice: “Ten cuidado, ese esconde algo”, “Ese tiene cara de Pervertido” “Joer, ese no, next”…
En mi caso lo que dice, es dicho y hecho, tal cual: dice que el tío tiene cara de gilipollas y tal cual; dice que es un aprovechado o que esconde algo y dicho y hecho. Algunos tardan más que otros en dejarse ver pero al final, tarde o temprano terminan por mostrar aquello que mi amiga decir.
La cosa es que hace tiempo esa amiga vio el perfil de un tío que había llamado mi atención; a lo que ella me dijo, tal cual:” Joer, este sí, sí. Es joven, guapo, esto ya es otra cosa” para saber si le veía algo “malo” o no en él le pregunte si tenía algún pero me dijo que solo lo veía cara de pervertido, no en mal sentido, sino en esa faceta caliente. Y en ese sentido yo no tenía ningún problema, es más, incluso yo podría llegar a serlo más que él.
La cosa es que por temas diversos y mil estigmas y construcciones sociales que rodea a las mujeres, aparte de las preferencias personales de cómo debe estar el cuerpo femenino… la cosa no término precisamente bien. Aparte de no ser precisamente la persona más empática del mundo al pedirme que me fuera de su casa; no le vi maldad ninguna, y aun así tampoco vi maldad en sus gestos; aunque debo aclarar que sus palabras no fueron lo que podríamos decir amables y que seguramente si fuera otro tipo de mujer le habría dado un derechazo.

La historia viene a que no me lo quito de la cabeza, ha pasado poco más de 1 año de esto y aún sigo dándole vueltas. ¿Debería darle otra oportunidad si él me acepta? ¿Abrirlo por Whatsapp y a ver qué me dice? ¿O sería mejor olvidarme de que alguna vez existió; borrarlo de las redes sociales y eliminar su contacto y el chat con él?
Sé que probablemente suene un poco raro y obsesivo, pero de verdad me da la sensación que hasta que no cierre este capítulo de mi vida de una manera mediantemente decente no me lo voy a sacar de la cabeza. Ya que la menara en que termino nuestra historia (si es que se puede considerar que hay una) no fue nada buena.