Hola, amores.
Estoy pasando por un episodio un tanto depresivo, con ansiedad. Nada gordo, hace años que tuve una depresión gorda y por suerte soy mucho más fuerte y no vuelvo a caer, pero si que llevo unos meses decaída. Por mucho que una quiera estar bien, cuando el entorno no acompaña, es difícil. Sinceramente por una parte pienso que no pasa nada, es solo una etapa. Pero por otra parte, a veces pensar así no es suficiente y me siento bastante triste y sola. Y aquí después de la intro viene el kit de la cuestión, no sé que hacer con mi novio.
Lo quiero muchísimo pero estos últimos meses me siento aún más sola con él y me da miedo que me afecte más de la cuenta y caer muy bajo. Es una persona que no tiene apenas tiempo libre, agotado de trabajar y también arrastra sus cositas. Ha pasado por un año muy difícil y le he ayudado en absolutamente todo lo que he podido, ha sido como cargarme con la mitad de su trabajo a mis espaldas y he estado en lo más íntimo también de escucharlo y apoyarlo. Como os he comentado, estoy un poco depresiva desde hace tiempo y si ya estaba agotada, con sus cosas, más, así que hice lo posible por obligarnos a desconectar de vez en cuando y no funcionaba. En estos últimos meses hemos hecho dos viajes y en los dos ha estado más pegado al móvil por cosas del trabajo que pendiente de lo demás y han sido una mierda. Recuerdo pedirle que deje el móvil y decirme cosas del tipo «no sé quién del trabajo ha hecho tal cosa, cómo pretendes que esté pendiente de otra cosa?» y de mal humor y bueno, me he sentido invisible.
Le propongo algún que otro plan para desconectar y nada, no tiene tiempo. Y sé que no lo tiene pero por ejemplo, hizo hueco hace poco para salir con un amigo que llevaba tiempo sin ver y para la cena de empresa lo va a tener (cosa que no entiendo porque los odia pero bueno, su decisión es). No se lo puedo echar en cara para nada porque os juro que las veces que ha salido en dos años las puedo contar con los dedos de la mano, no me quejo de eso pero al igual que puede sacar mini huequitos para otras personas, yo también lo necesito así que se lo dije hace dos días.
Quizá lo hice en mal momento porque fue el día de antes de una entrega de un proyecto tocha pero sinceramente, no le dije nada a mal. Solo le pedí llevabamos una racha mala, muy dura y que necesitaba desconectar. No le pedía tirar la casa por la ventana, pero desde una escapada a salir a dar un paseito corto por la ciudad, tomar algo, frenar un rato para jugar a unos juegos de mesa, yo que sé. Desde probar actividades nuevas a hacer algo en casa, lo que nos podamos permitir. Puedo hacer estas cosas sola y lo disfruto y también con mi amiga, pero con él también lo necesito. Si estoy para abrazarte todos los días, dormir contigo, trabajar codo con codo y escucharte, también quiero estar para pasarlo bien un poquillo y salir de las pantallas y los trabajos.
Para mi sorpresa me dijo que no, que lo sentía pero que era imposible y que si me picaba que sacara algún que otro hueco para otras personas, que era cosa mía porque él iba a hacer lo que le apeteciera. Fue súper borde e incluso cruel, sacando cosas de contexto y no paró de repetirme que no, que no y que no, que imposible. Que no le salía, que no le apetecía conmigo e incluso empezó a decir barbaridades… que si me he visto, que con mi salud no se puede hacer nada, que dónde voy, que está tan agotado que no le sale hacer cosas. Que le parece algo normal y necesario en una pareja pero que él no me lo iba a dar. Que ya veremos si en algún momento le volvía a salir hacer cosas conmigo (al principio ninguno de los dos trabajábamos y teniamos mucho tiempo para hacer cosas). Me quedé absolutamente petrificada, fría y no pude decir nada, lo único que pensé es que no quería estar con alguien que solo me quisiera para las malas y no para las buenas y pasar buenos ratos, me sentí utilizada porque le ayudo con todo.
Al par de horas me habló por si podíamos hablar en persona (raro en él porque no es de hablar nada y se disculpa a su manera), no pude ir y me escribió que era para calmar las cosas, que se había pasado y había dicho cosas que no merecía escuchar y muy feas y que es que iba a explotar del agobio que tenía ese día encima y que si luego podía pasarme aunque fuera a hacerle compañía.
Al día siguiente me lo agradeció mucho, por la tarde me dijo de ir al cine juntos y él estaba por fin tranquilo y tan normal. Me preguntaba todo el rato si es que me encontraba malilla, me contaba cosas de la película e incluso se interesó mucho por mis estudios y que le gustaría aprender y si me echaba un cable, etc. Como quien oye llover, mi cabeza seguía en lo que me dijo el día anterior. Incluso si lo veía pararse y coger el móvil para contestar a un whatsapp, me daba tanta angustia pensar que era gente del trabajo que ya me iba y caminaba sola.
Me sentí tan sola y tan incomprendida que de verdad ahora mismo me siento vacía. Sé que lo quiero, muchísimo, pero es que de verdad en cuestión de 24h me siento vacía y me he planteado dejarlo.
No quiero dejarlo por mucho que esté en una racha dura porque creo que las parejas se acompañan en las buenas y en las malas, pero siento que está tan metido en sus problemas que me he vuelto invisible. E incluso siento que, como lo acompaño en su rutina y en sus problemas, en cierta parte me asocia con las cosas malas.
Además, me irrita lo mucho que odia su trabajo, cada día, la ansiedad que le da, las veces que se cree que le está dando un infarto y es una taquicardia antes de ir a trabajar y tengo que tranquilizarlo, lo «mal» que a veces está físicamente por el estrés y cómo se queja de la gente pero luego le ríen dos personas las gracias y ya «no hay gente tan mala» y sale algún plan, va. Como un tonto. Y yo es que exagero. Después viene llorando porque esa gente en la que confió se la han jugado y es la historia de nunca acabar… y no es un crío precisamente ya de edad, si no que le saca 10 años a sus compañeros. Lo intento avisar de que tenga cuidado después de que le hagan la putada del siglo, me dice exagerada y que esta vez x compañero/a es buena gente y no falla, vuelve a pasar. Me irrita porque al final es algo que vuelca conmigo día tras día y por mucho que lo quiera apoyar, cansa de que siga haciéndose el ciego solo por caer bien. Y además, llevamos ya trayectoria también de que las pocas personas que se hacen las simpáticas es porque al final solo se lo quieren ligar, que también cansa.
En fin. Que se disculpó con lo que dijo y es verdad que estaba a reventar del agobio pero no me lo saco de la cabeza. No quiero a alguien que me vea así a mi lado. No me importa estar para lo malo si luego cuentas conmigo para lo bueno también, equilibrio. También me empieza a molestar demasiado la situación con su trabajo. Me da miedo que esto me hunda más y ya no sé cómo hablarlo. Tampoco estoy segura de nada porque ya os digo que cuando ando tristona no quiero tomar decisiones grandes y arrepentirme.
¿Qué haríais vosotras?