Intentaré ser precisa, aunque anuncio que me va a costar. Hace unos años en un viaje express conocí a X, en una playa de ensueño, coincidimos de fiesta y digamos que acabamos de conocernos mejor e hicimos magia.
Yo volví a mi ciudad y él se quedó y simplemente seguíamos el paso de nuestras vidas por redes sociales.
Hace tres meses volvimos a hablar y así hasta la fecha. Es un contínuo y hay muy buena relación. Cotilleando yo por Instagram decidí entrar al perfil de la que se suponía que era su “ex-novia”, yo que ya me olía algo dado que esos días habíamos hablado menos de lo habitual, mire una historia de la chica en cuestión y ahí vino mi sorpresa, fotos de ella con X en la playa. Yo callé y seguimos hablando más fríamente de los habitual, hasta que puse fin. No tenía sentido seguir hablando, vivimos lejos y estaba segura que no iba hacia bien puerto. Dos días después del “ultimátum” me pasó una fotografía con un billete que se había comprado para venir a verme.
Sigo con la intención de ser breve, ahí voy. Yo no lo he dicho que he visto las fotografías de su “exnovia” con él en la playa y la semana que viene se planta en mi piso.