Nos han explicado por activa y por pasiva cómo usarlas pero es que sales a la calle y esto parece la pasarela de moda mascarilla edition a ver quién la lleva peor. Al principio me lo tomé bastante a pecho porque esto de la cuarentena me ha tocado cerca y veo que la peña pasa de todo, pero ya he llegado un punto en el que ya me da igual, si aquí cada uno va a lo suyo pues yo también.
El otro día en la cola de la panadería una señora de unos 70 años con su mascarilla, guardando sus dos metros de seguridad. Pasa por la acera otra mujer que se para a su lado a saludarla, la distancia de seguridad se la comieron porque se ve que como son amigas pues ya no hace falta. Allí que se pusieron a contar sus historias y resulta que la que estaba en la cola se ve que para hablar lo de la mascarilla no le cuadraba, y no tardó nada en quitársela. Es decir, la mascarilla para hacer cola, ok. Para confraternizar con tu amiga señora mayor, ya si eso otro día. Lo único que se me ocurre es que esta mujer quisiera probar suerte a ver si hacía caer a su supuesta amiga. No se me ocurren más motivos.

Otro de los modelos que me encantan son las mascarillas debajo de la nariz. No miento, en mi ciudad es el look de moda. Se tapan la boca pero la nariz la llevan al aire. Para estornudar a gusto, claro. Toda esa gente no debe tener ni idea de que la nariz está directamente conectada con la boca y los pulmones. Deben pensar que el aire que entra por la nariz va directo al cerebro o algo. No lo entiendo, no le encuentro sentido.
En el lado opuesto está la mascarilla cubrenariz. Este modelo lo llevan sobre todo los fumadores. Ya he visto a unos cuantos y es para darles de comer a parte. Es decir, tú vas con tu mascarilla para no poner en riesgo al resto de viandantes pero de repente te apetece un pitillo, pues lo lógico, ¿no? Nos levantamos la mascarilla y nos ponemos a fumar tan pichis. Me chifla, me vuelve loca.
Otro tanto por cierto directamente se la pone en la barbilla y de ahí no la mueve. Real que frente a mi casa hay obras y casi todos los obreros usan la mascarilla para que no les caiga polvo en la chiva porque otro sentido no tiene. Hablan entre ellos bien pegados con la boca bien destapada, suben y bajan al camión sin moverla de la barbilla… Vamos, que gastarse pasta en mascarillas para eso es tirar el dinero!
Después estamos otros que nos ponemos la mascarilla religiosamente incluso antes de salir de casa, bajamos al paseo con los niños y todos la llevamos. Hoy mismo nos hemos cruzado con una mamá y su hija, ambas sin mascarilla y ojo, no es obligatorio, pero la respuesta que le ha dado la madre a la hija cuando esta le ha preguntado por qué mi hija llevaba mascarilla me ha crispado bastante. »Pues porque está enferma, así que no te acerques más». Ole tus cojones mujer!!! Seguí mi camino sin decirle nada porque ya os digo que estoy un poco harta y aburrida de todo, pero qué bofetada tienen algunos!