Os voy a contar una historia que me pasó hace un tiempo, pecaba un poco de inmadura pero tengo que admitir que a día de hoy, me sigue doliendo un poco y no la consigo entender. Aviso que es muy larga y os da para coger palomitas.
Conocí a un chico, P, que parecía un angelito caído del cielo. Lo conocí de una forma horrible, trabajaba para un chico que abusó de mí. Jamás habíamos hablado pero sabía perfectamente de mi existencia. Unos seis meses después de ese incidente, me busca en redes y me habla. Fui de lo más cortante con él porque pensaba que vendría a buscarme por parte del otro cerdo que me había hecho tal cosa y él solo fue paciente y amable. Se interesó por conocerme porque le había caído bien de primeras y me preguntó si había pasado algo malo porque el otro chico había soltado una versión de lo que hizo conmigo que P no se creía, ya que había presenciado varias veces un comportamiento horrible por parte del otro (cortó contacto con ese capullo con nada que pudo). Esto me hizo cambiar mi perspectiva sobre él porque me estaba dando apoyo y dejándome hablar de algo que nunca me atreví a decir.
Era un chico guapísimo, sencillo, súper apañado, exageradamente trabajador. Se levantaba tempranísimo cada día porque tenía que hacer de padre a sus 3 hermanos pequeños que iban al cole, ocuparse de toda la casa, de las dos perras que rescató mientras nos conocíamos que se enamoró de ellas, e irse a trabajar a una tienda tipo bazar en pleno centro turístico donde lo tenían exhausto. Sin darnos cuenta, estábamos siempre hablándonos, contándonos nuestra vida, apoyándonos. Decidimos vernos y nos besamos instantáneamente. Apenas teníamos tiempo para vernos después, él apenas tenía tiempo con todo lo que tenía que hacer pero se las apañaba para pasar por mi barrio 10 minutos o me pedía que fuese a la puerta de su trabajo aunque fuera para acompañarlo desde allí hasta la boca del metro y cada vez que me veía tenía una sonrisa de oreja a oreja.
A todo esto añadir también que era músico, tocaba en una banda que iba de gira por España y tenía que hacer malabares para encontrar huecos para ensayar o encajar el trabajo en el bazar con algún concierto. Lo tenían machacado tanto en el bazar como en la banda.
De verdad, fue un absoluto cielo conmigo, en mi vida me han hablado tan bonito, han expresado sus sentimientos hacia mí de una forma tan sincera y sencilla y habían confiado en mí. Me solía contar cómo se sentía con todo el lío del trabajo y de cuidar a sus hermanos, no era la vida que él quería y te lo hacía saber, notabas su cansancio pero apenas se quejaba, sus hermanos y poder mantenerlos lo eran todo.
Hasta que un día, en torno a la una ya de madrugada, me llega un audio suyo de 10 minutos. LLORANDO. Me partió el alma. Me dijo que lo habían machacado demasiado en el trabajo, que había salido muchas horas después y estaba en la estación de autobuses esperando a que saliera alguno a su pueblo. Sus hermanos lo estarían esperando y él no podía más. La mitad o más del audio fue desahogandose sobre eso y después diciéndome que me quería muchísimo, que era lo mejor que le había pasado en la vida, que agradecía eternamente haberme conocido en un momento tan duro para él porque le alegraba los días, que jamás quería perderme y que lo sentía por ese audio pero lo necesitaba. Me rogó varias veces que por favor, no me fuera. Nunca he escuchado a alguien llorar y balbucear más que este chico en ese audio.

Con las mismas salí de la cama, intenté tranquilizarlo y le dije que cogía el primer taxi a la estación para acompañarlo. Me dio nuevamente las gracias por todo, se tranquilizó y me dijo que no fuese porque el bus salía ya. Pues no volví apenas a saber de él…
No me contestó nunca más a un mensaje ni a una llamada, pero P se tragaba todas las historias que subía al instagram. De primeras lo pasé fatal, justo horas después de ese audio tan fuerte, siendo consciente de que llevaba semanas agotado y sin saber si quiera si había llegado a su casa, me temí lo peor. Le escribí muchísimo y nada. Desistí y solo recuerdo que le escribí algún mensaje corto cada cierto tiempo pidiéndole básicamente que diera señales de vida. Aceptaba si no quería seguir teniendo algo conmigo pero estaría bien poder cerrarlo al menos. Nada.
Pues no sé si fueron 2-3 semanas después, fui a un evento en la tienda de al lado de donde trabajaba y tuve que hacer cola justo en su puerta. Lo vi salir escopeteado, lo perseguí y lo paré. Le pregunté qué estaba pasando y me dijo que estaba realmente agotado, que no tenía tiempo para nada y que encima le estaban planteando una pequeña gira de unas dos semanas, que la banda lo tenía martirizado y que lo sentía pero no se encontraba nada bien y no sabía gestionarlo. Pero que no me preocupase, que acabadas esas dos semanas mandaría a la banda a tomar por culo y estaría ahí para mí, era una promesa.
No me lo creí, aún así no quise discutir y le dije que vale. Me abrazó, se fue y hasta nunca jamás. No lo he vuelto a ver.
Le escribí algunas veces más para nada y empezó a dolerme bastante, me había marcado mucho y me dejó muy preocupada esa noche, no me volvió a decir nada pero mis historias del instagram se las tragaba al segundo el primero, parecía que me espiaba. Y yo en ese momento no tenía la fuerza necesaria para dejar de preocuparme por él y no escribir. Ya no sentía ni amor ni nada, solo preocupación.
El día de reyes me cansé y puse «no me dejes hacer más el ridículo, bloquéame» y en menos de dos minutos, me bloqueó de todos lados.
Y nada más, no me lo he vuelto a cruzar ni ver ni nada. Me ha venido a la cabeza porque me han aparecido cosas suyas por casa y me sigue pesando.
Lo único que sí supe en su momento es que se metió sin pensar en una relación tóxica con una chica y pasó una depresión muy fuerte después de esto y que a día de hoy está recuperado, lo contaron delante mía unas personas que lo habían conocido años atrás y preguntaron por él, nada más.
Yo sigo sin entender por qué desapareció justo después de enviarme un audio llorando y pidiéndome que no me fuese nunca…
¿Qué opináis de todo esto? Ahora con perspectiva y terapia me parece un capullo pero sigo sin comprender el por qué.