Como ya te han dicho, a mi tampoco me manda nadie. Yo tengo una pareja, no un jefe al que hacer caso y obedecer porque «él manda». Tampoco soy su sirvienta, asique no trabajo para él (Y MENOS SI NO LO VALORA).
Cuando empecé con mi marido, no estaba acostumbrado a colaborar mucho en casa porque su madre era ama de casa y se encargaba de prácticamente todo. Yo le dije que conmigo no iban asi las cosas y que quería una participación a medias en las tareas (no estrictamente, claro) y ahora el cocina, limpia, hace la colada, etc. y, cuando ve que lo hago yo (porque tengo más tiempo o porque me da la vena) lo valora. También tenemos nuestros tratos: a el no le gusta el mantenimiento de la cocina y a mi me da alergia el polvo, pues esas tareas las hace el otro sin problema.
Si acabas conviviendo con ese hombre que además ya te ha dejado clara su postura, sin haber llegado a un entendimiento, luego ‘no podrás’ quejarte porque a la mínima puede salirte con el argumento de «ya sabías lo que yo pensaba» o «yo gano dinero y por eso mando y lo sabias de antemano y te pareció bien», etc. Yo no sé cómo será él, pero piensatelo mucho, porque a veces el querer a alguien no es suficiente, así se empieza y bien no acaba.
Mucha suerte!