Mi pareja y yo hemos pasado unos meses nefastos. Muchos motivos y un agotamiento mental que bueno, la verdad es que las condiciones precarias que hay actualmente para los jóvenes pasan mucha factura y nos afectó demasiado. Al final el último mes nos dimos espacio. En todo esto, un factor clave que luego voy a comentar y creo que ha sido el más jodido de todos: mi suegra. Y yo, que siempre he sido partidaria de hablar y arreglarlo todo, de insistir muchísimo, acepté y no insistí. No quería más discusiones absurdas. Lo que estaba claro es que necesitábamos frenar, un tiempo, unas vacaciones, salir de la rutina.
Yo la verdad no se lo he dicho a nadie, la que sabe más es mi madre y además siempre que ella me ha preguntado por nosotros, le he contado un poco las cosas y como mucho decía «malas rachas pasan todas las parejas, espero que lo podáis arreglar si te hace feliz, si no a otra cosa pero tranquila». Él sin embargo si lo ha ido contando y sin miramientos, porque necesitaba desahogarse de muchas cosas, no solo de mí, y como hay ciertos temas que no puede hablar, pues habla de la relación que es más fácil. Sobre todo a su madre le hablaba de sus preocupaciones en la relacion y os podéis imaginar encima el tipo de suegra que es, que quiere a su hijo para ella sola y demoniza a cada pareja que se eche cada miembro masculino de la familia. Suelta auténticas barbaridades inventadas de todo el mundo. Su hijo me ha dicho hoy que su madre le pregunta si me habla y qué pasa conmigo y que ya no sabe qué decirle y prefiere no contarle nada. Yo pongo la mano en el fuego que es para que no se ponga a hablar mal de mí.
Pues a todo esto, sí que hemos estado un tiempo más alejados pero ahora es que no se separa de mí… a la mínima que no nos vemos, me propone planes y hasta me admite que me echa de menos. Últimamente me ha dicho varias veces que le gustaría hablar conmigo, que siente algo de miedo pero que ojalá las cosas pudieran ir bien juntos. A mí sinceramente me parece bien, lo que no iba a hacer es insistir yo. Pues total, siempre hace lo mismo. Me propone algo, hoy directamente el plan no me podía escaquear porque era solucionar algo del coche que también era responsabilidad mía. De vuelta a casa siempre me dice si tengo un rato para parar el coche y hablar… y no habla. Hoy ha vuelto a pasar y no sé cuántas veces van ya.
Se me queda mirando, después a un punto fijo, arranca a hablar de otra cosa. Ha acabado enseñándome tiktoks de animales hasta que le he dicho que me llevase ya a casa porque era tarde. Estaba como un niño pequeño que solo busca compañía. Y compañía no es que le falte, se habla con mucha gente y tiene para quedar de sobra… pero como mucho los acepta para el pádel. Me busca todos los días y si le digo que no a algo, es que solo quiere hacerlo conmigo.
He conseguido estar una semana entera sin verlo porque tenía mucho lío y hoy ya se le notaban las ganas de verme. Pierde el culo por hacer cualquier mínima cosa solo conmigo. Si le digo que estoy ocupada, se ofrece a ayudarme, llevarme, recogerme, a comprar lo que haga falta. Se ofrece para todo hasta para las cosas más absurdas y si no, se inventa cosas para que lo ayude yo a él. Y lo peor es que tiene que ser a escondidas.
No me lo quiere decir directamente pero , volviendo al tema de mi suegra, no me deja subir a su casa y el motivo es su madre, es que es solo a escondidas de su madre, ni siquiera del resto de la familia o amigos. Él me pedía siempre que pasara muchísimo tiempo en su casa, es muy casero, odia estar fuera y ahora prefiere aguantarse y quedarnos charlando en el coche a que suba.
Yo ya no sé qué hacer pero es muy incómodo. Quiere estar todo el tiempo conmigo y no para de decir de hablar y arreglarlo pero luego no habla y encima no puedo ni pisar su casa, que seguro que es para no tragarme las caras de mierda de su madre.
Ya os digo. Se inventa que le hace falta algo y cuando me voy a acercar a dárselo empieza a poner excusas. Que si se tiene que duchar, que si le queda un rato, que si va alargando el tiempo… hasta que se lo acabo dando cuando aprovecha para ir a trabajar. SIEMPRE. No son más que excusas para que no suba y no puede ni bajar un segundo a la calle a recoger lo que quería con «tanta urgencia», porque sabe que le va a preguntar su madre cuando suba con quién estaba. Bueno, sí, alguna vez que otra ha bajado a recoger lo que le iba a dar y después volverse a casa, pero casualmente todas las veces tenía que aprovechar para ir al supermercado. La excusa. Y no, por si os lo preguntáis, no somos precisamente jóvenes como para estar en este plan.
Yo no es que tenga ganas de ver a la señora y cada vez, menos. Vamos, de las últimas veces que coincidí con ella, mi chico le contó una tontería de momento que me había hecho sentir algo incómoda y ella con las mismas dijo «ah, sí? yo no es por nada pero ella te hace esto y lo otro…» y empezó a soltar una lista de cosas que yo de verdad no le hago a su hijo, manipulándolo totalmente.
Qué hago, chicas?????? Es la primera vez que sale de su boca que quiere arreglarlo, hablar, que le encantaría que fuese bien, que está tan detrás mía y más después de un tiempo más alejados y ya más de una semana sin vernos para nada.
Me molesta que diga de hablar y después no sea capaz, pero más me molesta lo de su madre y aunque lo quiero mucho, ya hasta me planteo no volver solo por ella. Es demasiado importante para él, quiere que la quiera y yo así jamás la querré.
El lunes es el cumpleaños de mi chico, me ha comentado que ha dicho su familia de hacer una barbacoa y sabéis quién va a ser la única no-invitada? Efectivamente, yo. Y luego, como ha pasado esta semana que tuvo otra juntada familiar, estarán todos preguntando que por qué no he ido. Sus tías preguntando si estoy bien y sus primos, los más peques, «oye, dónde está N? enséñale esto a N, que me ha recordado a ella, de verdad no va a venir?». Mi pareja se inventa excusas y encima súper triste por el hecho de que no esté, diciendo que ojalá estuviese allí, la realidad es que no me invita por mi señora suegra. En otras condiciones okay, pero en su cumpleaños sí que me va a joder bastante como no pueda ni pasarme a saludar. Si él fuese de las personas que prefieren mantener a la familia y la relación más separadas, que yo soy la primera que es así, no me molestaría ausentarme, pero él no es así. Prefiere pasarlo mal por contentar a su madre.
