Buenas tardes.
Tengo una duda, yo quisiera saber que hariais en mi lugar.
Acabo de conocer hace una semana por tinder a un muchacho de 31 (yo tengo 23) y quedamos el sábado para follar como animales. Hasta ahí bien, se vino a mi pueblo, cenamos juntos y con el coche (el suyo) fuimos a un sitio que yo conozco.
Esto lo digo porque hoy me ha dicho de quedar el sábado que viene en su pueblo en la casa de su amigo, la cual no utiliza y se la deja a el cuando quiere.
Es que, a mi sinceramente, no me apetece, porque el mundo está jodido y me da cosa de meterme en la supuesta casa de un amigo de un señor que conozco de una semana por tinder…no se, no me siento cómoda porque pienso que es muy raro que el amigo de este chico le deje su casa para follar y que le de igual, o que no haya cámaras o algo raro ahí. Al final no le pongo ni cara a ese señor y a este chico tampoco.

El chico de lo que lo conozco parece muy buena gente y muy apañao, yo no desconfío de el, desconfío de las circunstancias y de que al final, por mucha buena cara que me ponga, es un desconocido.
La verdad que nos lo pasamos muy bien y los dos íbamos buscando lo mismo (alguien con quien hacer planes y si surgia algo genial, e incluso el decía que quería conocer a alguien para compartir la vida, cosa que yo, ni busco ni dejo de buscar y ni mucho menos por tinder…)
El caso es, que si, que sabiendo que todo fuese normal, claro que me apetece verlo en su pueblo y follar con el en una cama, pero me chirría un poco.
La verdad que el chaval me habla muchísimo siempre y se nota que le he gustado mucho, yo que se… no desconfío de el en si pero es que tampoco tengo mayor prisa pa hacer estas locuras…vosotras que pensáis? Pensais como yo? Pensais que soy una sosa y que es normal? Porfa, no penseis en mi como una desconocida, pensad en mi como vosotras mismas, como a vuestras hermanas, a vuestras hijas o quien sea a los veinte años, ¿que consejo le darias?
Lo digo porque en mi familia son muy tradicionales y yo no puedo hablar de este tema y con mis amigas no puedo contar por circunstancias de la vida