Estoy conociendo a un chico. Aunque admito que me gusta bastante y que desde el primer momento fue un flechazo, sigue siendo un desconocido porque nos hemos visto solo 3 veces y no hablamos casi nada. Quiero ir con cuidado y sin hacerme ilusiones. Esta semana estamos ambos fuera de la ciudad, ambos a nuestras cosas sin contacto y estoy dándole vueltas a la situación.
Hay una cosa en concreto que no sé qué opinar de ella. Os cuento.
Primera cita, nos conocemos y todo bien. Segunda, nos besamos. Me propone quedar por tercera vez, había quedado con un par de amigos cerca de mi casa para tomar algo y quería que me uniese. Me dijo que si no me apetecía, podía cancelar el plan con sus amigos y estar conmigo porque le apetecía verme.
Estaba ocupada así que solo bajé a saludarlo y acompañarlo en el camino, pero no fui con ellos. Tampoco me apetecía, si es que aunque me guste mucho, casi que no lo conozco a él, como para ir con sus amigos. Pues estuvo el poco ratito que duró el camino, besándome e insistiendo en que me quedase, que le apetecía estar conmigo y que me lo iba a pasar bien. Que podía acabar lo que estaba haciendo y luego unirme más tarde.
¿No es un poco raro que quiera que esté con sus amigos desde la tercera cita? Tampoco es que sean sus mejores amigos pero bueno, lo suficiente como para irse a tomar algo un rato. Por lo demás, podría decir que pasamos el uno del otro el resto del tiempo, no es nada intenso. Hasta que nos podemos ver, en persona parece que es mi novio.
No sé qué pensar. Es que vengo de relaciones donde no me mezclaban con los amigos para nada, y en la última de hecho mi ex decía que no quería que me conocieran porque se avergonzaba de mí (lo que hacía era ponerme los cuernos).
Entonces, ¿os parece normal, es demasiado intenso, una red flag…?
