Me he enamorado de un hombre que vive muy lejos, en otro continente para ser más exacta. Lo conocí en persona cuando estuve allí en un evento, él trabajaba en la organización y coincidíamos todos los días. Fue un flechazo absoluto que intenté disimular y hasta rechazar la idea pero resultó ser mutuo.
Me volví a España y seguimos hablando. Pensaba que iba a ser la típica conversación de dos días que no va más allá de desearnos un buen viaje de vuelta y poco más… y aquí seguimos, meses después, hablando todos los días como si fuéramos una pareja.
No consigo sacarlo de mi cabeza. Llevaba años sin enamorarme así. Salí de una relación de maltrato y durante muchísimo tiempo no he querido nada con nadie y si he tenido algo, lo he cortado yo súper rápido. Le veía problemas a todos, o me parecían estúpidos o con pocas cosas en común, aburridos… o incluso perfectos pero no me despertaban nada. Hasta que llegó él y me ha puesto todo patas arriba.
Debería verle todos los problemas a esta «relación» con la misma facilidad que a los demás pero no soy capaz de alejarme. Con mucha pena, sé que lo más sensato es que nos alejemos porque esto no va a llegar a ningún sitio con tanta distancia. Y la cosa es que no soy capaz de cortarlo, por eso vengo a quién a preguntaros, a pediros consejo.
Si alguna ha estado en una situación similar, enamorada de una persona que vive lejísimos, ¿cómo lo habéis gestionado? ¿Cómo rompo esto?
Me siento como una adolescente así que lo siento si encontráis este post demasiado estúpido. Muchas gracias por todo, chicas.
