El otro día tenía la tele puesta de fondo en casa y oigo la siguiente frase procedente del tráiler de una de estas pelis chorras que estrenan en verano: «y esta desgraciada se niega a tener niños hasta que le llegue la menopausia y no haya nada que hacer». Me tocó la fibra, me tocó el coño así de claro. No le encuentro el sentido humorístico en ninguna parte. Porque aunque es cierto que la sociedad va abriendo la mente hacia el respeto de distintas opciones de vida, todavía queda mucho por hacer y la opción de no reproducirse- mucho más en el caso de una mujer- se sigue cuestionando y censurando mucho.
Aquí también podríamos incluir la ‘salida del armario’ de la maternidad. Todas esas madres valientes y que tienen toda mi consideración que se atreven a admitir que aunque aman a sus hijos, la experiencia de la maternidad no es el nirvana que durante tanto tiempo nos han pregonado.
Las mujeres que no deseamos asumir el rol de la maternidad NO somos menos mujeres por ello. NO somos raras ni tenemos taras contranatura. NO somos la bruja de ‘Hansel y Gretel’ que desea comerse a los niños y por otro lado estamos en todo nuestro derecho a expresar que los niños nos agobian si es el caso. NO somos egoístas, NO somos inmaduras ni queremos ser eternas adolescentes. NO tenemos por qué tragar con comentarios odiosos y estúpidos como que ‘no eres una mujer completa’ o que te vas a quedar rodeada de gatos en la vejez. NO tenemos por qué ser tratadas con cierta inferioridad respecto a los compañeros padres en el trabajo (y sí, ocurre): comernos marrones extra en más de una ocasión porque como no tenemos hijos no tenemos vida ni responsabilidades. Y así podría seguir denunciando una situación de falta de consideración hacia una opción admito que minoritaria (todavía. Quién sabe si llega un momento en que se equipara a la opción de tener hijos) pero no por ello peor.
Quizás alguien diga que ‘otra vez vengo a dar la brasa con el tema’. No me importa. Daré la brasa hasta que se normalice y se respete del todo la decisión de no ser madre.