Os pongo en contexto rápido. Estoy separada del padre de mi hijo desde hace un año. El niño tiene 14 meses. La custodia es compartida sobre el papel, pero en la práctica él coge al peque muy de vez en cuando, cambia los días a última hora, y cuando lo tiene está más pendiente del móvil que del niño.
El lunes de la semana pasada el peque empezó a andar. Lo grabé, me puse a llorar, se lo mandé a mi madre, a mi hermana, a mis dos mejores amigas. Lo subí a mi Instagram privado, ese de 40 personas donde estoy yo y mi familia cercana. Pues bien me ha escrito el padre por WhatsApp: ah, no sabía que ya andaba. Me he enterado por tu Instagram. Podrías habérmelo dicho.
Me he quedado mirando el móvil como una tonta.
vamos a ver, seamos serias un momento: Este hombre no me ha llamado al niño en toda la semana. Ni una videollamada. Ni un cómo está el peque. Ni un qué tal va. Ni una foto pedida.
Y ahora que se entera por mi Instagram (al que sigue, porque NO LO HE BLOQUEADO para que justamente pueda ver cosas del niño), la culpa es mía por no avisarle.¿Perdona? Si tú no llamas, no preguntas, no te interesas, no apareces más que cuando toca recogerlo en la puerta, ¿de verdad me vas a exigir a MÍ que te haga un parte semanal de hitos del niño? ¿Ahora soy tu secretaria y encima la madre de tu hijo? Me he quedado pensando si le contesto o no. Una parte de mí quiere soltarle todo lo que tengo dentro desde hace meses. Otra parte sabe que es inútil, que estos tíos no entienden ni van a entender.
¿Estoy exagerando? ¿Debería haberle escrito yo para contárselo aunque él no preguntara nunca nada?O tengo razón en pensar que si no llamas, no preguntas y no te interesas, te enteras por donde puedas?
