Hola a todas,
tengo 40 años y estoy embarazada. Desde siempre me ha llevado una ginecóloga privada, con la que tengo mucha confianza y con la que me gustaría seguir durante el embarazo. En su momento empecé con la privada por los largos tiempos de espera en la pública, y al final me quedé con ella.
El tema es que, por mi edad, me tocarán varias pruebas específicas para comprobar que el bebé no tenga problemas: pruebas genéticas, la ecografía de malformaciones y otras que ahora mismo no recuerdo. Tengo un seguro privado, pero estas pruebas aparecen como “con autorización previa”, lo que básicamente significa que pueden no aprobarlas… y pagarlas por mi cuenta cuesta un riñón.
Por eso quería preguntar en el CAP si es posible hacer estas pruebas por la pública. Pero me han dicho que, para poder hacerlas allí, tendría que llevar el seguimiento con la ginecóloga pública, cosa que entiendo perfectamente.
A mí no me importa tener una ginecóloga pública además de la privada, pero no quiero acabar haciendo visitas y ecografías duplicadas.
Mi duda es: si voy a la visita con la ginecóloga pública y le explico honestamente que ya tengo una ginecóloga privada, pero que necesito “complementar” las pruebas específicas del bebé en la pública por un tema económico… ¿queda mal? ¿Parece maleducado o descarado? ¿Se lo toman mal?
¿A alguna le ha pasado algo parecido?
