Buenas tardes a todos,
Como vi que el tema que escribí fue muy criticado, pero al mismo tiempo muy comentado, y hubo ciertas personas que me apoyaron, siento que esta segunda parte se la debo, por lo menos, a las personas que tuvieron esa empatía conmigo y que me mostraron su mano tendida en lugar de juzgarme, como pasó con la mayoría.
Para quien no sepa bien de lo que hablo y se quiera situar, hace poco conté en este foro la historia de que sentía que estaba enamorada de dos personas. En primer lugar, de mi pareja, con quien llevo dos años, el cual me ofrece una vida tranquila y monógama, para la que yo muchas veces no termino de estar preparada, ya que siempre he tenido mente abierta. Él nunca me engañó; cuando empezamos juntos, yo sabía que él no quería ese tipo de vida y yo lo acepté, y he estado dos años sin ningún tipo de tentación… hasta que conocí a otro chico.
Este segundo, el cual me acompaña y comprende un poco más, me ha ayudado a resucitar esta parte de mí y a dejarme llevar en todos los aspectos, pero no siento lo que tendría que sentir para dejarlo todo y comenzar una nueva vida a su lado, más que nada porque siento que lleva una vida de crío universitario, mientras yo estoy independizada y con una vida más o menos estable desde hace varios años.
Por tanto, estoy en una situación de infidelidad que ya dura casi siete meses, de la cual siento que estoy en un callejón sin salida, sin aclarar mis sentimientos y sin saber hacia dónde tirar. Muchos, en mi primer texto, me juzgaron por ser caprichosa y por jugar con los sentimientos de estos chicos, pero no es así: estoy sufriendo mucho.
Con uno veo la estabilidad de una familia y una vida tranquila, mientras que con el otro veo pasión y aventura, pero al mismo tiempo inmadurez por su parte.
Pues bien, todo esto ha dado un paso más: he decidido dejar a mi amante. No por falta de sentimientos o porque vaya a dejar de pensar en él; al contrario, llevo cuatro días así y estoy bastante amargada, pero creo que lo mejor es alejarme para no hacerle sufrir, ya que él quiere que tengamos algo serio y yo no soy capaz de tomar ninguna decisión ni para un lado ni para otro.
Le he dejado claro que no puedo, ahora mismo, cambiar mi vida y que no me siento preparada, y que, por supuesto, él no tiene por qué aguantarme sin decisiones ni mi egoísmo, por lo que es completamente libre de hacer lo que quiera.
Espero que este tiempo de soledad, aparte de para sufrir, me sirva para aclarar un poco mi corazón y saber por dónde quiero tirar en la vida, porque, como bien me dijisteis, estoy un poco obsesionada con el reloj biológico por el tema de la maternidad, y así no puedo continuar.
Muchas gracias por leerme, a todo aquel que le pueda interesar.
