Sé que es un tema muy trillado pero recientemente me he visto en medio de varias conversaciones y me gustaría reflexionar sobre ello.
Empezaré por presentarme, me llamo María, tengo 32 años y no quiero ser madre. Es mi elección, pero eso no evita que madres, tías, suegras, y hasta desconocidas opinen sobre ello. Por suerte tengo una madre maravillosa que apoya mi decisión sea cual sea. También tengo una suegra algo más pesada, pero a partir de la 3ª negativa dejó de preguntar.
Pero tengo una tía que en cualquier conversación te pregunta, y te dice que se te va a pasar el arroz y ahora que ella ya va ser abuela, todavía le han entrado más prisas y se pasa el día incitando a los sobrinos a que tengan hijos. Aunque hace ya tiempo que yo la paré los pies y a mi no me dice nada.
Entiendo que es de otra generación y cree que la finalidad de la vida es reproducirse, pero no entiendo esa intromisión, es palpable la cara de angustia de mis primos cuando pregunta.
Todas conocemos a alguien así, y el agobio que puede crear, pero este fin de semana me he visto en otra situación igual de incómoda y de la que se habla poco.

En el descanso de un hobbie ( curso de teatro) salió el tema de la maternidad, y una chica de unos 35 años empezó a defender el porqué de no tener hijos y aplaudiendo a quienes no tenían y tachando de poco más que idiotas y antiguas a las que si querían o ya los tenían. Todo esto con muy buenas palabras, pero os aseguro que hasta yo me sentí ofendida. Fuimos varias las que le dijimos que es una decisión personal y ni unas ni otras merecíamos ser juzgadas y mucho menos insultadas. Pero la verdad es que siguió y siguió hasta que acabo el descanso.
Podría ser un echo aislado pero ya he dado también con varias mujeres así. Y al fin y al cabo me resulta igual de malo. Entrometerse en la vida de otra mujer para juzgarla y atacarla.
Ser o no ser madre es una decisión personal que no le atañe a nadie.