Os pongo en situación; soy de una zona rural que queda lejos de BCN ciudad, y en setiembre empiezo a estudiar en la ciudad. Calculando el trayecto de mi casa al instituto, tendría que levantarme todos los días sobre las cinco y veinte de la mañana para poder llegar a las 8, y empezar las clases con normalidad.
La cosa es que mis abuelos tienen un piso en la ciudad – que me queda a 34 minutos caminando y 10 minutos en coche según Google Maps-, que no está en venta ni alquilado. Pero del cual siguen pagando gastos mininos, como propiedad inmueble, el gasto mínimo de luz, gas, agua… Lo que ahora mismo es un gasto, que no les aporta nada.
Vengo de una familia muy tradicional, chapada a la antigua y en la que hacer o decir cosas que se salgan de sus márgenes es como estar invocando al mismísimo lucifer. No puedo comentar sobre muchos temas –Feminismo, Colectivo LGTBI, racismo… – sin que sentirme juzgada o apresada por mi manera de pesar; eso sino se arma una batalla de gritos en la que, como hija, siempre termino perjudicada. Tengo 21 años y sigo sintiendo que nada de lo que hago o digo es correcto para ellos. Que por alguna incomprensible razón para mí, quieren que haga lo mismo que hicieron ellos y que me quede sin plantearme o desear cambiar el rumbo de mi vida. Toda mi vida se ha visto condicionada por ellos, por tal de no hacer daño o no llevar problemas.

Entre otras cosas, no me llevo de todo bien con mis padres y la situación está muy delicada en estos momentos y ellos quieren que me independice en mi pueblo y no más lejos. Lo cual, económicamente hablando es inviable: por un piso de 2 habitaciones, e imprescindibles te vale 550 solo de alquiler, no me lo podría permitir cobrando los 600/700 que saco de estar trabajando en negro.
Amo a mi familia, cualquiera que me conozca lo sabe, y no hay duda posible a lo que eso respecta. Pero no puedo con todo, no puedo estar con ese constante malestar, inquietud e inseguridad de cada día, dejando pasar oportunidades.
La cosa es que quiero hablar con mis abuelos para hacerme cargo yo de estos gastos y lo que yo consuma a cambio de vivir ahí; pero sé que mis padres se opondrán en rotundo y sería cómo declararles la guerra.
Con mi hermana mayor, les paso algo similar; mi hermana se fue con 17 años de casa porque no estaba bien; y ahora lleva 15 años siendo independiente y ahora se llevan bien. Pero pasaron dos o tres años en los que mis padres no hablaban con mi hermana, no hasta que ella bajo la cabeza y se disculpó, aunque no volvió, y siguió siendo independiente y haciendo su vida.
Y, al fin ya al cabo, es lo que dice una amiga mía, tanto si les gusta o no, ese piso es de mi abuelo, y con quien tengo que llegar al acuerdo es con él y ella no podrá hacer nada. Tampoco podrá hacer nada para que yo me vaya, sigo siendo una persona que ante la ley soy adulta.
Aunque pueda sonar fatal, en algún momento ellos ya no estarán y voy a estar yo sola ante la vida; vale que tendré a mis hermanas y así; pero cada una hará su vida. Y, sinceramente, debó aprender a sacarme yo misma las castañas del fuego, sin que lo hagan por mí.